Valeriano Gómez
El ministro de Trabajo, Valeriano Gómez. EFE

El ministro de Trabajo, Valeriano Gómez, ha cambiado su opinión y se mostró este martes partidario de ligar el incremento de los salarios a la productividad, pero sin olvidar la evolución de los precios, para que no haya fuertes pérdidas de poder adquisitivo.

En declaraciones a Onda Cero, Gómez señaló que en la reforma de la negociación colectiva, sobre la que este martes negocian empresarios y sindicatos, hay que procurar que los sueldos "incorporen mejor la productividad" y "que haya una norma salarial que tenga más en cuenta la situación de cada empresa, sus resultados".

Hay que procuarar que lo sueldos incorporen mejor la productividadHay que recordar que hace cinco días, Gómez defendió el sistema basado en el IPC y rechazó la propuesta lanzada al aire por la canciller alemana Angela Merkel, un día antes de su visita a nuestro país.

Sin embargo, añadió, la opinión del Gobierno es que esto se haga "siempre teniendo en cuenta cómo va el poder adquisitivo de los salarios".

"Los salarios no deben perder demasiado poder adquisitivo, en circunstancias de crisis deben ceder una parte de ese poder para que las empresas recompongan sus resultados pero los precios no deben de estar alejados de cómo se conforman los salarios", añadió el ministro.

Los salarios no deben perder demasiado poder adquisitivoValeriano Gómez recordó que en muchos países europeos los salarios se negocian sobre la inflación pasada, mientras que en España se negocian sobre la futura.

Esto supone, explicó, que "cuando las cosas van bien, cuando los precios no suben demasiado, no suele haber ningún problema", mientras que cuando los precios suben mucho más que los salarios hay cláusulas que permiten recuperar, "generalmente sólo en parte", el poder adquisitivo que se pierde.

Si se pierde esta forma y se utiliza la europea -utilizando la inflación pasada- "eso también incorpora siempre dificultades para reducir la inflación", advirtió Gómez, para quien la fórmula española, "no es ostensiblemente peor que la que se tiene en el conjunto de los países europeos".

En este sentido añadió que en el pasado, con momentos de "altísima inflación, nos ha ido muy bien porque nos ha permitido ir rebajándola".

Sistema obsoleto

Por su parte y en cierta consonancia al Gobierno, el Banco de España reclamó este martes que la reforma del sistema de negociación colectiva elimine la posibilidad de ligar la revalorización de los salarios a la inflación, ya que supone un "residuo y un obstáculo" para el ajuste de la economía española en tiempos de crisis.

Así lo dijo el director general del Servicio de Estudios José Luis Malo de Molina, durante su intervención en la jornada "La reforma de las pensiones: oportunidad, contenido y contexto", en el que aseguró que los convenios colectivos "no permiten la suficiente flexibilidad en los salarios" y los agentes sociales deben negociar el contenido de esta reforma que "será sustancial".