Ali Abdullah Saleh
El presidente yemení Ali Abdullah Saleh, durante una rueda de prensa. Yahya Arhab / EFE

El presidente yemení, Ali Abdulá Saleh, dijo este miércoles que no tratará de prolongar su presidencia, en una decisión que podría poner fin a sus tres décadas de gobierno cuando termine su mandato en 2013.

A la vista de las protestas que hicieron caer al presidente tunecino y amenazan a su homólogo egipcio, Saleh también se comprometió no pasar las riendas del gobierno a su hijo.

"No (habrá) ampliación, ni herencia, ni una vuelta a empezar", dijo Saleh, antes de una manifestación prevista en Saná el jueves, que ha sido denominado "día de la ira".

No habrá ampliación, ni herencia, ni vuelta a empezar "No voy a trabajar para prolongar mi mandato", aseguró Salah en un discurso ante el Parlamento, en el que señaló que "se van a congelar las reformas constitucionales de acuerdo con lo que exige el interés público".

El jueves pasado, decenas de miles de personas convocadas por los principales partidos de la oposición yemení exigieron a Saleh que no reformara la Constitución para presentarse a una nueva reelección.

El mandatario, que ocupa la Presidencia desde 1990 y fue reelegido en 1999 y 2006, dijo también en esta sesión especial del Parlamento que abrirá un diálogo con la oposición, del que se encargará un comité de cuatro personas, encabezadas por el vicepresidente yemení, Abdarabu Mansur Hadi.

"Voy a hacer sacrificio tras sacrificio por el bien de esta umma (nación), porque el bien de la patria está por encima de nuestros intereses personales", subrayó.

Asimismo, indicó que retrasará los comicios parlamentarios, previstos para el próximo mes de abril, como pedían los grupos opositores, que denuncian irregularidades en el registro de los votantes.

La oposición ha convocado para este jueves protestas La oposición yemení ha convocado para este jueves una jornada de protestas, bautizada como "día de la ira". En cuanto a esta convocatoria, el presidente yemení advirtió a la oposición contra la organización de manifestaciones violentas.

"Si la oposición lidera protestas mañana o cualquier otro día que lleven a la destrucción de la propiedad, cada ciudadano yemení, esté donde esté, tendrá el derecho de la defensa legítima de su dinero y de su honor", aseguró durante su discurso.

El régimen de Saleh está expuesto, además, a las acciones continuas de Al Qaeda, que tiene bases en este país, a un intento de secesión del sur y a una rebelión chií en el norte que actúa esporádicamente.