Pablo Alborán
Pablo Alborán, con su guitarra, interpretando uno de sus temas.

Las cosas han ido tan deprisa que hasta él se muestra incrédulo. "Estoy flipando. Tengo que respirar hondo cada cinco minutos", aseguraba entre risueño y abrumado. No es raro que sienta vértigo. Antes incluso de que viera la luz su primer disco, sus cifras daban qué pensar: más de tres millones de visitas a sus vídeos de YouTube, miles de seguidores en Facebook y Twitter, fans tan ilustres como Kelly Rowland (que subió uno de sus temas a esta última red comparando su voz con la de "un ángel")... Un éxito asegurado casi antes de empezar a andar, en una paradoja sólo posible en los tiempos que corren.

El secreto, el boca a boca

Ayer era el día clave: el debut de Pablo Alborán llegaba a las tiendas, tanto físicas como virtuales. Una fecha que llevaba años esperando. Poco antes de hablar con 20 minutos, su mánager le daba la noticia: el disco ya era número uno en iTunes. ¿Cuál es el secreto? "No tengo ni idea", reconoce sin perder la sonrisa. "Siempre he escrito canciones por pura necesidad, pero en principio lo hacía para mí, para mis amigos y mi famili".

La clave está en la Red: Pablo comenzó a colgar sus vídeos caseros y la bola de nieve creció hasta hacerse imparable. Ahora, cuando algunos le llaman "el nuevo Alejandro Sanz", lucha por mantener los pies en el suelo. "Sólo acabo de empezar", asegura. No podía haberlo hecho mejor.