Pillaje en Egipto
Algunos egipcios han aprovechado el caos para saquear las tiendas, como ésta de Radio Shak, en el centro de El Cairo. Felipe Trueba / EFE

Séptimo día de revolución social en Egipto y su capital, El Cairo, se ha convertido en una "ciudad sitiada", cuenta un corresponsal de Al Jazeera. "Los precios de la comida suben muy rápido. También del petróleo y las tarjetas telefónicas". Los cajeros automáticos también carecen de dinero para abastecer a la población: "Muchos usan efectivo", añade.

Mientras, cerca de 50.000 personas se han concentrado a lo largo de la mañana de este lunes en la plaza de la Liberación (llamada también plaza Tahrir), en el centro de la capital, apuntan los corresponsales de BBC en la zona. Amr El Beleidy, uno de los internautas más activos en la red Twitter, corrobora la información facilitada por la cadena británica: "Tahrir es un festival de masas, la moral está alta, hay una cantidad ingente de personas".

¿El objetivo de las concentraciones de este lunes? "La gente en Tahrir sólo quiere una cosa, y se concentran en ello: ¡Quieren al presidente fuera! He visto pancartas en muchos idiomas", continúa describiendo a través de Twitter El Beleidy.

En los últimos días, las ciudades de El Cairo, Alejandría y Suez han sufrido saqueos, fugas de presos en las cárceles e importantes destrozos del patrimonio nacional (un número no determinado de antigüedades del Museo Egipcio en El Cairo fueron dañadas y en algunos casos destrozadas. Entre ellas, dos momias faraónicas).

En los supermercados empieza a escasear el pan y el agua embotellada El caos y el descontrol que reinaba de día aumentaba al ponerse el sol. Durante las noches del viernes y el sábado, patrullas ciudadanas armadas con cuchillos y barras metálicas vigilaron los barrios de El Cairo para evitar que, ante la ausencia de la Policía, continuasen los saqueos. La noche del domingo al lunes mejoró considerablemente, al ser la Policía la que organizó en todo momento estas patrullas de vigilancia.

La situación en la mañana del lunes no deja de ser desesperante para los ciudadanos egipcios. Uno de los corresponsales que la cadena árabe Al Jazeera tiene desplazados a la ciudad de El Cairo, es testigo de la apertura de comercios en el barrio de Zamalek, en donde la población, necesitada ante la falta de alimentos, revuelven entre las bolsas de basura que llevan días en la calle.

Los más pudientes acuden a los supermercados y tiendas de la capital, en donde empieza a escasear el pan y el agua embotellada, ante el temor a un grave desabastecimiento.

Los tanques y helicópteros militares continúan vigilando las calles de El Cairo, mientras decenas de miles de personas desafían el toque de queda de las autoridades pidiendo a gritos una huelga general.

Manifestación multitudinaria para el martes

"Llaman a protesta millonaria en el #Cairo mañana. Otra en Alejandría y otra en Mansura", cuenta Dima Khatib en Twitter. Para este martes, el Movimiento 6 de Abril y demás grupos de la oposición han hecho un llamamiento a la huelga general y han convocado para este martes una masiva manifestación para conmemorar una semana del levantamiento del pueblo egipcio.

"Mañana seremos un millón", afirmó Amr Abdu Ramhan, uno de los manifestantes que se encontraban este lunes en la plaza Tahrir.

Tres días de toque de queda

"El pueblo egipcio, reunido en la plaza de la Liberación, no conoce el toque de queda", dice Arabzy. Es el tercer día desde que el Gobierno impuso el viernes el toque de queda en todo el país y es el tercer aviso que el pueblo egipcio desafía (este lunes comenzó a las 15.00 hora local), continuando las protestas en la plaza de la Liberación, el epicentro de la revuelta.

El viernes, también llamado 'día de la ira', el toque de queda empezó a las 17.30 hora local (las 16.30 en la Península). Durante el sábado, el Ejército egipcio pidió por segunda vez a los manifestantes que acatasen el toque de queda (vigente desde las 16.00, hora local), aunque tampoco sirvió para acallar los gritos de la población.

El domingo, el Ejército intentó hacer que la población respetara el toque de queda a través de demostraciones de fuerza, generando aún más tensión entre los manifestantes.

Ramy Raoof resume la situación de este lunes en Twitter: "A pesar del toque de queda del Ejército y los anuncios (de un nuevo Gobierno) de Mubarak, la gente lo ignora totalmente y sigue manifestándose en la calle", apunta.

Cambios de Gobierno que no convencen

Mubarak ha anunciado este lunes la composición de su nuevo Gabinete, una noticia que no ha terminado de convencer a la población. "No hay nada nuevo en este Gobierno" dice a través de Twitter Amr El Beleidy. Los ministros clave permanecen en sus puestos, como el de Defensa, Mohamed Husein Tantawi, que asciende a viceprimer ministro. También sigue el responsable de Exteriores, Ahmed Aboul Gheit.

Son las mismas caras de siempre. ¿Se está burlando Mubarak del mundo? Otros internautas egipcios apelan al carácter militar del nuevo Ejecutivo: "En efecto, el nuevo Gobierno de Mubarak es militar, la mayoría de los nuevos nombramientos tienen antecedentes militares", comenta Firas Al-Atraqchi.

Amr El Beleidy se pregunta en Twitter, mientras observa el nombramiento del nuevo Gobierno, "¿por qué los ministros antiguos tienen que jurar de nuevo?". Para Dima Khatib, este anuncio le parece una tomadura de pelo: "Las mismas caras de siempre mezcladas con algunas caras 'de policía'. ¿Está Mubarack burlándose del mundo?".

"Mubarak está intentando hacer que la gente abandone no respondiendo a ninguna de sus demandas, pero el pueblo es fuerte y no se rendirá", dice la activista social Gigi Ibrahim a través de Twitter.

Las comunicaciones se complican

El Gobierno egipcio mantiene cortadas las líneas telefónicas, según apunta Ayman Mohyeldin, un corresponsal de Al Jazeera, desde Twitter: "Internet sigue cortado, continuaremos tuiteando a través de llamadas telefónicas en cuanto sea posible".

Según el último comunicado emitido por Vodafone Egipto este sábado a través de su página web, "las autoridades egipcias tienen la capacidad técnica de cortar nuestra red". Además, señalan que esta incapacidad de reacción "legal o práctica" ante las acciones del Gobierno "ocurre con todos los operadores de telefonía" en el país.

No sólo las compañías telefónicas tienen problemas para facilitar la comunicación de sus clientes en el país. La cadena Al Jazeera lleva varios días en el punto de mira de las autoridades, que han optado por detener a seis corresponsales (muy activos en Twitter), un acto de censura informativa, el último que ha llevado a cabo el régimen de Mubarak.Desde la propia cadena informan que no se trata de todo el equipo desplazado a Egipto.

Apenas una hora después de su detención, el Ejército ha optado por liberarlos, pero les ha requisado el material de trabajo. "El régimen de Mubarak insiste en que la revolución no debe ser televisada", dice Alaa Abd El Fattah desde Twitter.

"Una nueva era" árabe, de reformas o caos

El presidente de Siria, Bachar al Asad, cree que el mundo árabe está entrando en una "nueva era", que podría llevar bien al caos, o bien a la reforma de las instituciones políticas, declaró en una entrevista que publicó este lunes el diario neoyorquino The Wall Street Journal.

Cuando hay una divergencia entre el líder y el pueblo tienes un vacío que da lugar a disturbios En alusión a la caída del presidente de Túnez, Ben Alí, y las actuales movilizaciones populares en Egipto, Al Asad comentó que "es cuando hay una divergencia (entre el líder y el pueblo) que tienes un vacío que da lugar a disturbios".

Por otro lado, el profesor Fawaz Gerges, de la Escuela Económica de Londres, señala a la cadena BBC que la crisis está teniendo un impacto mayor en la economía regional y mundial (también en la economía doméstica), que se sustenta principalmente en el turismo.

Gerges dice que los mercados prefieren a los dictadores y que una crisis prolongada podría causar un impacto devastador tanto en la clase media como en los sectores más pobres. El lado positivo, apunta el profesor Gerges, es que esta crisis podría terminar fortaleciendo a la economía y a la sociedad egipcia.