Según los datos facilitados por la AEA, el retraso medio de los vuelos en Barajas fue de 45,4 minutos, y en un 10,2% de los casos las demoras se debieron a problemas en el aeropuerto y al control del tráfico aéreo; en un 8,5% fueron causados por rotaciones de aviones; en un 3,4% por mantenimiento de los equipos; en un 2,7% por operaciones de carga y en un 0,5% por condiciones meteorológicas adversas.

El estudio indica que en los vuelos de llegada al aeropuerto de Barajas, el retraso medio fue de 45,6 minutos y el porcentaje de rutas afectadas del 25,3%.

Londres Heathrow, a la cabeza

Durante 2005, el aeropuerto que más retrasos registró fue el de Londres Heathrow, con un 27,9% de los vuelos demorados con una media de 33,7 minutos; seguido del de Atenas con un 26,9% y 43,9 minutos de demora medida; Roma con un 26,7% y 44 minutos y Estambul con un 26,2% y 44,5 minutos de retraso medio en las salidas.

Las compañías de la AEA que operan en Barajas (las principales, salvo Air Europa) registraron peores resultados en el estudio del cuarto trimestre de 2005, ya que el porcentaje de vuelos de salida demorados fue del 29,4% con 52,6 minutos de retraso medio.

Barajas ha empeorado con respecto a 2004
En el estudio anual, la AEA indica que los resultados de Barajas fueron peores a los registrados durante 2004.

Barcelona, justo por detrás en retrasos

La AEA indica además que el aeropuerto de Barcelona ocupó el sexto lugar en retrasos de los vuelos de las compañías asociadas con un 25,5% de las rutas demoradas y con 43,6 minutos de retraso medio.

En términos globales, la AEA manifestó que durante 2005 la puntualidad de los vuelos de las compañías asociadas empeoró respecto a 2004, ya que en las rutas intraeuropeas se registraron retrasos en un 21% de los despegues, mientras que el año anterior este porcentaje fue del 19,5%.

La AEA destacó que, año tras año, entre un 7 y un 8% de los vuelos no despegaron a la hora prevista debido a problemas en los procesos de preparación de las operaciones, aunque indicó que en la mayoría de los casos los retrasos no fueron causados por las compañías aéreas.

En este sentido, la Asociación indicó que las malas condiciones meteorológicas "jugaron un papel importante", pero la mayoría de los retrasos fueron originados por problemas en las infraestructuras y en particular por la congestión de los aeropuertos y en el tráfico aéreo europeo.

Por ello, la AEA reitera la necesidad de implantar el cielo único europeo y "una coherente política en la gestión de las capacidades aeroportuarias".