El vagabundo con la voz de oro
Ted Williams, el 'vagabundo con la voz de oro'. Tomado de YouTube

Hace apenas un mes, Ted Williams era un vagabundo que vivía y pedía limosna en las calles de Columbus, Ohio. Su aparición en un vídeo en YouTube que llamó la atención de millones de internautas gracias a una voz prodigiosa, hizo que se convirtiese en una estrella mediática de la noche a la mañana.

Pasó por decenas de programas, las cámaras fueron testigo de su emotivo reencuentro con su madre, participó en anuncios para conocidas marcas e incluso recibió ofertas de trabajo de leyendas del cine, como Jack Nicholson. Por desgracia, y tal y como advirtieron varios psicólogos desde entonces, Ted Williams, 'el vagabundo de la voz de oro' está pagando un alto precio por esa popularidad. Una fama instantánea que es difícil de digerir, que no se asimila bien a no ser que haya equipos especializados que cuiden del protagonista. Un mundo, el televisivo, que igual que te sube a la cima, no duda en dejarte 'aparcado' y 'olvidado' con la misma rapidez con la que te convierte en estrella.

El problema de Williams venía de lejos. Pasó tiempo en el pozo alcohol y las drogas, problema del que, según sus palabras, estaba limpio desde hace dos años... o eso parecía, porque nada más saltar a la fama reconocía que había vuelto a beber. Todo se precipitó de forma muy rápida: tras una fuerte discusión con su hija, al parecer por el tema de la bebida, el Dr. Phil le hizo ver (en pleno plató de TV) que necesitaba ingresar en un centro de rehabilitación. Los allegados a Williams aseguraban que éste mentía y que seguía consumiendo alcohol.

Inició un tratamiento contra las drogas y el alcohol en un centro de Texas. Sin embargo, no han pasado ni dos semanas y, según informaban desde TMZ, Williams ya ha abandonado el centro, contra la voluntad de los médicos que le atendían, que le aconsejaban que cumpliera los tres meses previstos para su rehabilitación.

"Ted Williams puede tener una voz de oro, pero también tiene un historial de antecedentes penales, de adicción a las drogas, nueve hijos que abandonó y una madre de la que ha estado alejado desde hace 20 años. No se engañen, uno no puede superar una vida de malas decisiones y graves problemas con unas pocas apariciones en programas de televisión", declaraba esta semana el entrenador personal y locutor de radio Mel Robbins.