Rudyard Kipling
Imagen de Rudyard Kipling, autor de algunos clásicos de la literatura juvenil como 'El libro de la selva' y 'Kim'. ARCHIVO

Tal vez porque cuando leemos Kim, Capitanes intrépidos, El libro de las tierras vírgenes o su poema If aún somos demasiado jóvenes como para que nos interese el pensamiento de Kipling, disfrutamos tanto. Y tal vez también porque al crecer no nos queda más remedio que enterarnos de que este autor fue un defensor del imperialismo inglés que preconizaba la prevalencia del hombre blanco, la sombra se cierne sobre aquellas mágicas lecturas.

Es difícil separarlo, pero también lo es negarle la calidad, la maestría de algunas de sus obras y muchos de los más de 400 cuentos que este inglés nacido en Bombay el 30 de diciembre de 1865 llegó a escribir en su extensa carrera literaria. Probablemente el más conocido de su vasta producción cuentística sea El hombre que pudo reinar (escrito en 1888 y llevado al cine por John Huston), pero no son inferiores otros como La ciudad de una noche atroz, Los constructores del puente o Mary Postgate, y que están recogidos, entre muchos otros, en la edición Relatos que Acantilado hizo de sus piezas cortas.

El Nobel más joven

Fue el primer británico en llevarse el Premio Nobel (1907), pero tampoco este hecho queda totalmente fuera de la sombra: hay quienes sostienen que en aquella época sólo algunos escritores, de determinadas ideas, se lo llevaban. Fue también el autor más joven en llevárselo: sólo tenía 42 años. Rechazó convertirse en Caballero de la Orden del Imperio Británico

Este hijo de un oficial británico en la India, que a los seis años lo envió a un internado inglés (del que siempre guardó malos recuerdos, plasmados en su relato La oveja negra y en su autobiografía Algo de mí mismo, publicada póstumamente, en 1937), rechazó sin embargo otros galardones, como el título de Caballero de la Orden del Imperio Británico.

Superada la que debió de ser una triste y solitaria infancia en Inglaterra, Joseph Rudyard Kipling viaja en 1882 a Lahore, donde da sus primeros pasos literarios en el periódico local, La Gaceta Civil y Militar. Sus poemas y relatos encontraron en este diario un espacio, pero a Kipling terminó por quedársele pequeño. La gloria literaria no iba a dársela un periódico local, así que su destino no podía ser otro que Londres.

Tras viajar por buena parte del mundo, y dar buena cuenta de todo lo que por su retina iba pasando en sus relatos (se publicarían en De un mar a otro), llega a Londres en el año 1890. Y lo hace convertido ya en un escritor reconocido en Inglaterra. Un año después publica su primera novela, La luz que se apaga.

La desgracia persistente

El incansable viajero que fue este polémico escritor, llegó a recorrer casi el mundo entero, no se libró de otros viajes: los del infortunio y la desgracia. Vería Kipling morir a dos de los tres hijos que tendría con Carrie Balestier, con quien se casó en 1892 y con la que vivió una temporada en EE UU, donde nació su primera hija, Josephine. Fue ésta la época en la que creó una de sus mejores obras: El libro de la selva (publicado en 1894). Capitanes intrépidos y Gunga Din fueron también concebidos en estos tiempos.

Acostumbrado a cambiar su lugar de residencia con frecuencia, no es de extrañar que no sea Estados Unidos tampoco un hogar definitivo, y el escritor, que ya tiene tres hijos, vuelve a Inglaterra. Regresará sin embargo a América, aunque sea sólo de visita. Una visita que jamás olvidará por un fatal acontecimiento: su hija mayor enferma de pulmonía y muere a los seis años por esa causa.

Tiempo después, tras el estallido de la I Guerra Mundial, muere el segundo hijo: John. El golpe es ya brutal, y un Kipling lleno de amargura y dolor escribe desde la desgracia una serie de escritos de guerra, llamados Francia en guerra. Logrará a pesar de la tragedia volver a sus creaciones más literarias, y escribirá los cuentos Thy Servant a Dog.

Y retomará sus viajes, cabo en el que siempre halló su consuelo. Se aferró, cuando ya no tenía hijos a su cargo (la única que quedaba viva estaba ya casada) a la tabla que lo evadía y a bordo de la que la inspiración se volvía menos esquiva. Hasta que el 18 de enero de 1936 una hemorragia interna puso fin a una vida que, si bien había estado teñida de claroscuros, había creado algunas de las obras con las que todavía hoy siguen creciendo los más jóvenes.

Una infancia complicada

A la corta edad de seis años, Kipling tendría que enfrentarse al difícil hecho de tener que separarse de sus padres (por decisión de su progenitor), y ser educado en un hogar social de Southsea (Inglaterra), lejos de ellos (que seguían en la India). Más tarde, él mismo se puso el freno al creer que carecía del talento y la capacidad necesarios para conseguir una beca en Oxford que le permitiese proseguir sus estudios.

No pases de...

Una película. 'El hombre que pudo reinar'. Sean Connery y Michael Caine interpretan a los sargentos británicos que protagonizan esta historia escrita por Kipling (de igual título que la película) y una de las más famosas del autor, gracias en buena medida a esta adaptación dirigida por John Huston en 1975. Sony, 9,95 euros.

Un disco. 'BSO El libro de la selva'. Esta banda sonora de la película de Disney es una de las más escuchadas por los pequeños y una de las películas preferidas de muchos niños (de varias generaciones).'El libro de la selva', la obra más conocida de Kipling (muchos sostienen que gracias al cine), ha dado muchas alegrías a la gran pantalla, y, como en este caso, al mundo de la música. 10,95 euros.

Un libro. 'Kim'. Uno de los clásicos de la literatura de viajes, que es además una de las creaciones más ambiciosas de Kipling, y que ha sido considerada por algunos una separación de su ideología. Kim, el diminutivo de Kimball O’Hara, es un niño huérfano criado en las calles de Lahore, y que llevará a cabo un viaje por la India. Mondadori, 20 euros.