Bélgica da otro paso atrás en su crisis política: dimite el mediador al no lograr formar un gobierno

  • El país lleva más de siete meses con un gobierno en funciones.
  • El mediador encargado de buscar un acuerdo para la reforma del Estado y la formación del Ejecutivo se ha dado por vencido y ha renunciado a su cargo.
El mediador real Johan Vande Lanotte, en el senado en Bruselas.
El mediador real Johan Vande Lanotte, en el senado en Bruselas.
Julien Warnand/ EFE

Tras más de siete meses con un gobierno en funciones, Bélgica dio este miércoles un nuevo paso atrás en su interminable crisis política, con la dimisión definitiva del mediador encargado de buscar un acuerdo para la reforma del Estado y la formación del Ejecutivo.

Johan Vande Lanotte, el senador socialista flamenco designado por el rey Alberto II para sacar al país del atolladero, se dio por vencido y renunció a su tarea por segunda vez en solo un mes, ante la imposibilidad de lograr un consenso mínimo entre las distintas fuerzas políticas.

El monarca aceptó en esta ocasión la dimisión y anunció que este jueves volverá a comenzar las consultas con dirigentes flamencos y francófonos.

¿Nuevas elecciones?

La posibilidad de nuevas elecciones, no planteada de momento formalmente, ha sido sugerida por varios dirigentes políticos en las últimas semanas como una hipotética solución para intentar salir del atasco.

Vande Lanotte fue designado "mediador" el pasado mes de octubre, después de que el rey encargase cinco infructuosas misiones de "conciliación", "mediación", "preformación" y "clarificación" para tratar de acercar posiciones entre los partidos.

Entre el martes y este miércoles se reunió por última vez con los presidentes de los siete partidos que negocian la reforma del Estado -requisito previo para la formación de gobierno- con saldo negativo.

Francófonos y flamencos

Del lado francófono, las fuerzas se declararon dispuestas a negociar sobre la última propuesta de Vande Lanotte, pero los nacionalistas flamencos del N-VA y los democristianos flamencos del CD&V reclamaron ir más allá al solicitar la regionalización de todas las políticas de empleo.

Las dos fuerzas conservadoras flamencas defienden modificar la financiación de la región de Bruselas, un punto inaceptable para los francófonos, al igual que la propuesta para descentralizar las competencias de sanidad.

Tras reunirse con Alberto II, Vande Lanotte aseguró que no había "ninguna perspectiva real de progreso" en la negociación y afirmó que su impresión en todo momento ha sido que el 5 de enero -cuando se rechazó su última propuesta de acuerdo- fue un "momento clave en la historia" de Bélgica.

Récord mundial

Mientras tanto, el país sigue regido por un gabinete en funciones desde las elecciones del 13 de junio del año pasado y se ha convertido en el Estado europeo que más tiempo ha tardado en formar gobierno tras unas elecciones.

Con sus más de 220 días en esta situación, Bélgica se acerca además rápidamente al récord mundial en posesión de Irak, con 298 días.

La ciudadanía, mientras tanto, ha pasado del desinterés a la resignación y, recientemente, a la movilización.

Ricos y pobres

La victoria de los soberanistas flamencos del N-VA en los comicios del pasado año ha añadido un nuevo punto de radicalismo a un debate que se repite desde hace años: la rica región del norte demanda más competencias y la deprimida Valonia teme la reducción de las transferencias económicas y el avance hacia la separación.

La línea dura de Bart De Wever, el líder del N-VA, respondería según algunos analistas a una estrategia que trataría de demostrar que una Bélgica unida como Estado federal no es viable.

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