Los tres primeros testigos convocados hoy se niegan a declarar alegando indefensión

  • Miguel Carcaño, su hermano y Samuel Benítez se acogen a su derecho a no declarar
  • Nadie le ha preguntado a Carcaño dónde está Marta.
  • Ni Carcaño ni 'El Cuco' han querido mirar el vídeo de la renconstrucción de los hechos, según cuenta el abuelo de Marta.
  • QUIÉN ES QUIÉN en el caso.
La madre de Javier García Marín, el Cuco, a su llegada a una de las sesiones del juicio celebrado en 2012.
La madre de Javier García Marín, el Cuco, a su llegada a una de las sesiones del juicio celebrado en 2012.
EFE
A pesar de la expectación que se ha generado en la Audiencia Provincial de Sevilla, ni Miguel Carcaño, asesino confeso de Marta del Castillo, ni su hermano (Javier Delgado), ni su amigo Samuel Benítez han ofrecido ningún dato nuevo sobre el caso. Todos se han acogido finalmente a su derecho a no declarar, según acaba de informar el abuelo de la joven, José Antonio Casanueva, que está asistiendo al juicio.Miguel ha permanecido ante el juez más de una hora. En ese tiempo se le han leído las distintas declaraciones que realizó y se le ha mostrado el vídeo de la reconstrucción de los hechos. "Ni lo ha mirado", dice Casanueva. Igualmente, el abuelo de la joven ha indicado que el asesino confeso de su nieta tampoco "ha mirado a El Cuco".Su abogada, Paloma Pérez Sendino, que le había aconsejado a Miguel que no prestase declaración y que si lo hacía dijera donde está el cuerpo de la joven, abandonó la sala a los pocos minutos de empezar su declaración. Miguel se ha acogido, finalmente a su derecho a no declarar y "no ha dicho nada". Además, nadie "le ha preguntado por el paradero" del cuerpo de la joven.Samuel Benítez, que abandonó la Audiencia en un taxi sobre las 12 h, entre abucheos e insultos, y Javier Degado, hermano de Carcaño, han estado ante el juez unos 20 minutos cada uno, pero no han dicho nada, acogiéndose también a su derecho a no declarar.Tras un receso de 20 minutos, el juez llamará a María García, novia de Javier Delgado, y a la inspectora jefe del Grupo de Menores de la Policía Nacional.

De vuelta a Morón

Miguel, que vestía pantalón negro, deportivas blancas y sudadera gris, abandonó los juzgados del Prado de San Sebastián de Sevilla esposado cuando concluyó su declaración y ya regresa a la prisión de Morón (Sevilla), donde permanece encarcelado.Después de declarar, Samuel se ha quedado sentado en el vestíbulo de la sala donde se celebra la vista oral hablando por su teléfono móvil. El juez no le ha autorizado a contactar con los demás testigos.Por otra parte, se espera que a medio día el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) dé a conocer su decisión sobre si los cuatro adultos implicados en el caso serán juzgados por un jurado popular o un tribunal profesional.

A cara descubierta

Samuel Benítez, amigo de Miguel,  llegó  poco antes de las 9.30 a los juzgados del Prado de San Sebastián. A cara descubierta, de negro y con gafas de sol,  aparecía casi a la misma vez que Javier Delgado, hermano del asesino confeso, y su novia, María García, que sí cubrían su rostro. También lo hacían los padres del menor Javier G. M., El Cuco.

Todos estaban llamados este miércoles a declarar como testigos en el juicio contra el menor, que comenzó el lunes y que sobre las 9.40 h iniciaba su segunda sesión.

En relación a los testigos llamados a declarar este miércoles (que también están imputados en el caso) fuentes del caso habían informado de que la obligación de responder a todas las preguntas y decir la verdad quedaba en suspenso cuando la cuestión se refiera a algo que pueda perjudicarles en el juicio que tienen pendiente ante la jurisdicción de adultos.

Por ello, sus abogados defensores pidieron al juez que enjuicia a 'El Cuco' poder estar presentes en el interrogatorio para asesorar a sus clientes cuando crean que una pregunta pueda perjudicarles y, en consecuencia, negarse a contestarla.

Estas comparecencias son las primeras tras la declaración de Javier G.M., apodado 'El Cuco', el pasado lunes, cuando manifestó que no estuvo en la casa donde se cometió el crimen la noche del 24 de enero de 2009 y que no sabe donde está el cuerpo de la víctima.

El fiscal pide 52 años de cárcel para Miguel Carcaño, de 20 años, asesino confeso de Marta.

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