La diputada de ICV en el Congreso, Nuria Buenaventura, ha pedido amparo al presidente de la Cámara Baja, José Bono, por la dejadez que, a su juicio, demuestra el Gobierno en la gestión de las preguntas escritas que ha dirigido a los distintos ministerios, habida cuenta de que tiene pendiente de contestación casi un centenar de cuestiones.

Buenaventura considera "escandaloso" y una "falta de respeto al Parlamento" que el Ejecutivo no sólo no responda dentro del plazo de un mes que marca el Reglamento, sino que directamente opte por obviar cuestiones que llevan incluso más de un año registradas.

Por eso ha decidido pedir amparo al presidente del Congreso y ha avanzado a Europa Press que si la situación no se resuelve antes de que arranque el nuevo periodo ordinario de sesiones en febrero, pedirá que todas las cuestiones que sigan sin respuesta se transformen en preguntas orales que deberán ser respondidas en comisión por algún representante del Gobierno.

Cuando Buenaventura tomó posesión de su escaño el pasado 28 de octubre volvió a presentar las preguntas registradas el secretario general de ICV, Joan Herrera, que aún no habían sido respondidas por el Ejecutivo y también empezó a registrar sus propias cuestiones.

Desde esa fecha se mantienen 'vivas' un total de 109 cuestiones, de las que 15 aún no han sido calificadas por la Mesa del Congreso, que no se reúne desde el pasado mes de diciembre. De las 94 que sí han llegado al Gobierno, sólo seis aún pueden ser respondidas dentro de plazo, pero ya hay 88 que han rebasado el límite del mes. En los últimos tres meses, el Ejecutivo sólo ha respondido a cuatro preguntas de ICV.

El rey, PUTIN,

Taguas y seopan

Entre las preguntas pendientes de contestación destacan algunas impulsadas por Herrera hace uno o dos años como las que registró en mayo de 2008 tras darse a conocer que el director de la Oficina Económica de Moncloa, David Taguas, fichaba por la patronal de las constructoras (SEOPAN).

Perdidas sin contestación también han quedado las preguntas que a finales de ese año presentó el político de ICV para saber si el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, mantuvo algún contacto con el Rey en relación con la intención de la empresa rusa Lukoil de comprar el 30 por ciento de Repsol.

Herrera quería entonces explicaciones sobre las informaciones que apuntan que la Casa del Rey podría haber mediado ante Vladimir Putin y las autoridades rusas para que Lukoil se planteara comprar a Sacyr el 30 por ciento de las acciones que posee en Repsol. La Casa del Rey lo desmintió pero el Gobierno nunca se lo llegó a explicar al parlamentario de ICV.