Beteta, consejero de Hacienda: "Si cambia el Gobierno, podremos privatizar Telemadrid"

  • Antonio Beteta es el consejero de Economía y Hacienda de Madrid.
  • "Todos hemos cometido errores, incluido el alcalde", asegura.
  • "Creo que se está frivolizando un poco sobre la jubliación a los 67 años".
Antonio Beteta, durante una entrevista.
Antonio Beteta, durante una entrevista.
Jorge París

En más de una ocasión ha manifestado que los presupuestos de 2011 son los más díficiles que ha tenido que elaborar, ¿cuáles son las decisiones más dolorosas que ha tenido que tomar?

Son unos presupuestos de ajustes muy fuertes, hemos tenido que llevar a cabo un drástico recorte de las subvenciones para garantizar el Estado del Bienestar. El objetivo es mantener la sanidad, la educación y los servicios sociales, y eso ha provocado que hayamos tenido que recortar en inversión y en subvenciones con el objetivo de tener un déficit ajustado. Somos la única comunidad que tiene su déficit ajustado y no hemos tenido que hacer un plan de saneamiento.

¿Cuáles eran las políticas intocables para ustedes?

Sanidad, la primera, que supone más del 40% de nuestro presupuesto. Tenemos siete hospitales nuevos en esta legislatura, docenas de centros de salud, hemos contratado a más de mil facultativos nuevos. Todo ello supone un gasto tremendo para el conjunto del presupuesto. La educación es la segunda prioridad y en esa materia hemos avanzado en la libertad de elección de los padres y sobre todo hemos trabajado en la educación infantil.

En cambio sí han tenido que reducir inversión y gastos en algunas partidas sociales, como la educación o la vivienda.

Hemos tenido que reducir en inversión en carreteras, en universidades, en subvenciones al tejido productivo (comercio, industria, turismo,...) y hemos tenido que pasar de dar subvenciones a dar créditos a las empresas, de manera que es un dinero que tiene que devolverse y no es una subvención a tiempo perdido.

En definitiva, han tenido que hacer algunos sacrificios...

Ha sido muy duro. Ante la bajada de ingresos podríamos haber optado por subir los impuestos, pero lo hemos rechazado. Si tienes menos ingresos porque no subes los impuestos y no quieres tener déficit no te queda otra que reordenar el gasto. Hemos puesto el énfasis en el gasto social: ocho de cada diez euros van destinados a gasto social puro y duro.

¿Tienen en mente alguna nueva deducción fiscal o bonificaciones para algún colectivo que hasta ahora no tenía estos beneficios?

Ahora el objetivo es que aquellos que tengan un proyecto den un paso adelante y pasen al autoempleo para que después puedan generar empleo. De ahí nuestra deducción de 1.000 euros a los emprendedores. Nos hacemos cargo de las tasas que pagan a los ayuntamientos cuando inician una actividad y les damos una moratoria para que tengan que pagar las tasas autonómicas cuando afiancen su actividad. Y en el ámbito personal, mantenemos la deducción por vivienda (700 euros por pareja), somos la única comunidad que la tiene. El eje fundamental de nuestra política fiscal es garantizar el derecho a elegir libremente y no focalizar al ciudadano hacia una u otra política, no creemos en el dirigismo, sino en la libertad. Por eso también los padres pueden tener una deducción fiscal por estudiar inglés extraescolar. Los niños que van con uniforme tienen también una deducción y eso se complementa con una política de becas en libros de texto.

Venimos de dos legislaturas en las que se han hecho ampliaciones de metro, se han construido hospitales, pero con el poco dinero que hay ahora en las arcas regionales, ¿qué se va a ofrecer a los ciudadanos?

Hemos hecho un esfuerzo sobrehumano en sanidad, se ha reducido la lista de espera, se ha dado la libre elección de médico, se han creado infraestructuras sanitarias, ahora hay que ponerlo todo en valor, es decir, ser usado por los ciudadanos. Lo que nosotros queremos hacer es seguir profundizando en esto, tenemos mucho que mejorar para encajar todas las piezas del sistema. Lo que no vamos a hacer es mentir a la gente: todos sabemos que tenemos menos dinero, y en consecuencia una política expansiva como la que se hacía tradicionalmente no tiene ningún sentido, sería falsa.

Es decir, la época de los grandes proyectos y obras se ha terminado.

Sin duda, sí. Hay ciclos económicos y ahora toca algo fundamental, que es cuidar el déficit, que es algo importante porque los mercados nos tienen que financiar y los mercados quieren que las administraciones públicas, cuando piden un crédito, puedan tener capacidad de devolverlo. Si una administración se mete en grandes gastos cuando tiene menos recursos te miran con recelo. Estaremos haciendo el peor de los servicios a los ciudadanos por intentar dar una obra pública que puede ser importante pero no es imprescindible. Es más imprescindible que las empresas puedan tener financiación para poder llevar a cabo la contratación de los trabajadores.

¿Van a seguir con su política de ahorro?

Estamos ahora en la supresión del 25% de las empresas públicas, muchas de ellas señeras, que tenían 20 años de antigüedad, que lo estaban haciendo bien, pero hemos decidido eliminarlas para ahorrar. Damos espacio a la iniciativa privada, dejando que lo público se concentre en lo que es espacio de lo público, que es la prestación de esos servicios esenciales que nos demanda la ciudadanía, porque una sanidad universal, gratuita y de calidad, la educación de nuestros hijos y el servicio a los mayores sólo lo puede hacer la administración pública.

Si ahora se puede recortar tanto en sueldos de altos cargos, en empresas públicas, ¿no estaría sobredimensionada la administración en la época de vacas gordas?

En Madrid nos dimos cuenta desde el primer momento y tomamos medidas desde el primer momento, porque supimos que lo que venía era muy serio, tomamos medidas de ahorro desde el primer momento y eso hace que estemos mejor que los demás, porque hemos reducido el gasto. Eso lo sabe cualquier ama de casa, que son las mejores consejeras de Hacienda, porque tiene que ajustar sus gastos a sus ingresos, porque sabe priorizar.

Al hilo de esto, ¿aconseja en este sentido al señor Gallardón cuando habla con él?

Yo hablo mucho con Juan Bravo, con su concejal de Hacienda, que además fue viceconsejero mío y en consecuencia es un gran amigo. Hablamos lógicamente de la situación económica y de las medidas que hay que adoptar, pero ellos tienen su política económica y nosotros tenemos la nuestra, ellos tienen su política de déficit y nosotros tenemos la nuestra, somos del mismo partido pero tenemos una política económica algo diferente.

¿El alcalde ha cometido errores?

¿Y quién no? Nosotros también, todos. Está por ver que alguien en una administración pública pueda decir que no ha cometido errores.

¿Tienen algún otro plan de ahorro guardado en el cajón?

Vamos a hacer una revolución inmobiliaria en el ámbito de la administración regional. Tenemos un encargo a la nueva directora general de Patrimonio para que se lleve a cabo un traslado masivo de las dependencias de la Comunidad a unas zonas que no estarán en el centro de la ciudad y que serán sensiblemente más baratas. Tenemos un desafío muy importante. Al ser edificios nuevos, diseñados expresamente para una administración, tienen menos metros cuadrados y pueden ser ocupados por más empleados públicos. Esa es la labor que se está llevando a cabo y que se desarrollará en la próxima legislatura.

¿Este plan está avanzado? ¿Tiene cifras concretas de ahorro?

La directora de Patrimonio lleva mes y medio trabajando en ello, exactamente el tiempo que lleva en el cargo. Somos posiblemente los mayores arrendadores de Madrid en metros cuadrados y en consecuencia tenemos ese gran desafío encima de la mesa y utilizaremos, conforme se vayan venciendo los contratos, nuestra capacidad para irnos trasladando paulatinamente a zonas de Madrid más baratas. Hay que hacerlo sin prisa pero sin pausa, hay que hacerlo pero no atropelladamente.

Se eliminan empresas públicas, el Canal saldrá próximamente a Bolsa, ¿será Telemadrid lo próximo en privatizarse?

No depende de nosotros, hay una ley estatal que lo prohíbe. Si cambia la ley estatal, sin duda sí. Estamos a la espera de la decisión, ha estado tradicionalmente en nuestros programas, pero también tradicionalmente el Gobierno de la Nación se ha negado por las presiones de otras comunidades. Quizá en su día las televisiones autonómicas tenían una razón fundamental, porque el espectro era mucho más pequeño, pero ahroa con la TDT y centenares de canales su justificación es inferior.

¿Es un lastre ahora mismo Telemadrid para las cuentas?

Efectivamente, tiene déficit, no cubre los gastos con sus ingresos, pero está prestando un servicio de información a los madrileños que desde luego no está al mismo nivel en ninguna otra cadena.

¿Entonces hay visos de que se privatice en los próximos años?

Mientras gobierne Zapatero, no. Pero cuando ya no gobierne, sí, y tengo el convencimiento de que sólo queda un año. Después estará dentro de lo que el PP haga.

¿Y Rajoy será partidario de privatizar Telemadrid?

Sí, de autorizar a las comunidades autónomas a esa privatización. No de obligar, sino de posibilitar que quien lo quiera lo haga, en función de sus prioridades políticas y dentro del control del déficit público.

Hablando de política económica nacional, ¿es usted partidario de la jubilación a los 67 años?

Creo que se está frivolizando un poco sobre la materia. Para mí lo fundamental es generar empleo. Si no tenemos empleo suficiente no es viable una seguridad social. Hace falta una masa importante de trabajadores para sostener las pensiones. Tiene que hacerse siempre bajo un eje esencial: con acuerdos. Es esencial que no esté sujeto a los vaivenes políticos.

¿Qué tipo de reforma laboral haría usted?

Hay que avanzar en la reforma de la negociación colectiva. La reforma que se ha planteado sólo abarata el despido, lo que ya era posible. Pero hay que buscar fórmulas que agilicen la contratación, fórmulas de negociación colectiva que acerquen las subidas salariales a los incrementos de la productividad, para que no haya un lastre para las empresas. Hay que conseguir que nuestras empresas sean más competitivas. ¿Cómo? Bajando el impuesto de sociedades, teniendo energía más barata y teniendo un mercado laboral más ágil. Esos elementos son esenciales para que haya más empleo. Y si no hay empleo no tendremos ni impuestos, ni servicios ni pensiones.

¿Se atrevería a hacer una previsión de lo que va a ocurrir en los próximos meses?

En Madrid llevamos cuatro trimestres consecutivos de crecimiento. Madrid podrá crecer entre tres y seis veces la media nacional, en el entorno del 0,5% o 0,6%. El sector servicios se ha comportado muy bien, y dentro de ellos el sector comercial, ha habido más consumo y el comercio se ha reactivado. Y eso es porque en Madrid hay esperanza y confianza.

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