Paul Marcinkus, en una foto de archivo (Foto: Efe)
Paul Marcinkus, en una foto de archivo (Foto: Efe) Efe

Marcinkus, que falleció en Estados Unidos, fue presidente del Banco del Vaticano desde 1971 hasta 1989, manteniendo el control del dinero de los fondos católicos, lo que lo convirtió en uno de los hombres más poderosos en la Iglesia.

Pero su reputación fue dañada severamente por las acusaciones que le vinculaban al colapso en 1982 del Banco Ambrosiano, el mayor fracaso de las instituciones financieras privadas en Italia.

A mediados de la década de 1980, las autoridades italianas trataron de arrestar a Marcinkus por su conexión con varios crímenes financieros, pero el Vaticano reclamó inmunidad diplomática para el arzobispo estadounidense y le protegió de las investigaciones.

Marcinkus negó cualquier acción incorrecta y fue autorizado para regresar a Estados Unidos y a la diócesis de Phoenix, en Arizona.

La agencia de noticias ANSA dijo que la información sobre la muerte de Marcinkus llegó a El Vaticano el martes por la mañana y que fue luego confirmada por la iglesia en Phoenix.*.