Valentino Garavani
Valentino Garavani en una imagen de archivo. ARCHIVO

El modisto italiano Valentino Garavani y el joyero Gianni Bulgari, miembro de la familia de la firma de joyas Bulgari, figuran entre las más de 700 personas y sociedades que investiga la Fiscalía de Roma por supuestas irregularidades fiscales a través de cuentas bancarias en Suiza del banco británico HSBC.

Así lo revelan varios periódicos italianos, que informan de que la Fiscalía romana ya dispone de la llamada lista Falciani, una relación de nombres de titulares de cuentas del HSBC en Suiza que un ex empleado del banco, Hervé Falciani, entregó a las autoridades francesas en 2007.

Un ex empleado del banco entregó la lista de nombres a las autoridades en 2007 La hipótesis de delito que baraja la Fiscalía de Roma es la de omisión o incompleta declaración fiscal, aunque primero tiene que verificar si esos capitales en las cuentas suizas se han acogido a algunas de las amnistías fiscales promovidas en los últimos años por el Gobierno italiano.

Una lista con 700 nombres

Entre esos más de setecientos investigados hay nombres de modistos, empresarios, actrices y joyeros italianos, pero también de ricos anónimos que, al menos hasta el 31 de diciembre de 2006, fecha de los documentos de la lista Falciani, contaban con alguna cuenta bancaria en la sede suiza del HSBC.

El más conocido de esos nombres que han disfrutado durante años del secreto bancario suizo es el del modisto Valentino, pero también figuran en la lista Falciani los de la Gianni Bulgari srl y la Bulgari International, dos sociedades pertenecientes al empresario de la joyería Gianni Bulgari.

Entre las cuentas investigadas por la Fiscalía de Roma se encuentran también las de la actriz italiana Stefania Sandrelli y su hija Amanda, así como la ex modelo y azafata de televisión Elisabetta Gregoraci, esposa del ex director deportivo del equipo Renault de Fórmula Uno Flavio Briatore.

También el difunto cineasta italiano Sergio Leone está en el punto de mira de la Fiscalía romana, aunque, tras su muerte en 1989, tendrán que ser sus herederos quienes den cuenta a las autoridades judiciales de la capital. La Fiscalía de Roma, según informa el diario La Repubblica, sospecha que pudieron evadirse al fisco italiano a través de estas cuentas bancarias más de 5.500 millones de euros.