Durante todo el domingo, desde que se supo que una explosión de gas grisú había causado un derrumbamiento, la mina de carbón se convirtió en el centro de atención de familiares, compañeros, autoridades y periodistas.

El gobernador del estado mexicano de Coauhila, Humberto Moreira, se personó en el lugar de los hechos para informar de la evolución de los trabajos de búsqueda.

Lo grave de la situación es que son 65 mineros en el interior de una mina

"Lo grave de la situación es que son 65 mineros en el interior de una mina. Se está trabajando ahora mismo para 'encapillarla', es decir, para poder abrir paso", comentó Moreira.

Un portavoz de Protección Civil estatal reconoció que, pese a las más de 20 horas de trabajo para despejar el paso por las galerías, a última hora del domingo no se había podido establecer contacto con los mineros.

"Toda la noche se van a estar realizando maniobras. Las cuadrillas se están relevando", explicó Rodolfo Alemán, portavoz de la empresa que explota la mina.

Los equipos de apoyo desplazados a la zona han habilitado algunas carpas en las que sirven alimentos y bebidas, y ofrecen mantas a los amigos, compañeros y familiares que han decidido pasar la noche en una tensa calma a la espera de noticias.

Durante la tarde de ayer, algunos familiares recordaban que no es la primera vez que en el Estado de Coahuila, fronterizo con Estados Unidos, ocurre una catástrofe similar.