Jake Gyllenhaal con su premio al mejor actor secudnario por 'Brokeback Mountain' en los Bafta. (Reuters)
Jake Gyllenhaal con su premio al mejor actor secudnario por 'Brokeback Mountain' en los Bafta. (Reuters) REUTERS/ Stephen Hird

"Es lo que esperaba: un poco de lluvia británica", aseguró George Clooney, que acabó siendo uno de los grandes perdedores de la noche. Clooney optaba a cuatro galardones, dos como mejor actor secundario y otros dos como mejor director y guionista por su filme Buenas noches, y buena suerte, sobre la caza de brujas contra los comunistas en EEUU en la época del senador McCarthy.

Brokeback Mountain, una historia de amor homosexual entre vaqueros, desbancó a la gran favorita, El jardinero fiel, del brasileño Fernando Mireilles, que optaba a diez estatuillas.

'Brokeback mountain' ganó los premios al mejor director, la mejor película y el mejor guión adaptado; Jake Gyllenhaalm recogió el premio al mejor actor secundario

La cinta de Ang Lee ganó los premios al mejor director, la mejor película y el mejor guión adaptado, mientras que Jake Gyllenhaalm recogió el premio al mejor actor secundario. "Me parece prematuro, pero me lo llevo", comentó el estadounidense al recoger su estatuilla.

'Mejores actores': Capote y Johnny Cash

Los premios al mejor actor y a la mejor actriz, contra pronóstico, recayeron, respectivamente, en Philip Seymour Hoffman por Capote y Reese Witherspoon por su papel en En la cuerda floja, la película sobre la vida de Johnny Cash.

"Memorias de una Geisha", que describe la vida de una mujer desde su infancia pobre hasta que se convierte en una perfecta geisha, se llevó tres galardones, entre ellos uno a la mejor cinematografía, y "Crash", la cinta de Paul Haggis que explora las tensiones raciales en Los Angeles, obtuvo dos galardones (uno de ellos al mejor guión), los mismos que "En la cuerda floja".

El premio a la mejor película británica se lo llevó, para sorpresa general, la cinta de animación Wallace and Gromit: The curse of the were-rabbit. El director británico David Puttnam se llevó el Bafta honorífico por su prolífica carrera, mientras que el Bafta a la mejor película extranjera se lo llevó la cinta francesa De battre mon coeur s'est arreté.