Calderoni mostrando la camiseta
Calderoni mostrando la camiseta Efe

"Vestir una camiseta estampada con una de las polémicas caricaturas del profeta Mahoma no tiene nada que ver con el asalto de anoche al consulado de Italia" en Bengasi (Libia), había asegurado Calderoli antes de su dimisión.

En dicho asalto murieron once libios.

Camiseta con Mahoma 

El pasado miércoles, el titular para las Reformas acudió a un programa de la televisión pública RAI y, en un momento dado, se desabrochó la camisa para mostrar una camiseta que llevaba debajo, estampada con una de las caricaturas que han provocado las protestas del mundo islámico.

El ministro, que en ocasiones anteriores ya ha estado en el ojo del huracán por declaraciones de tintes racistas y xenófobos, sostuvo que era un modo de reivindicar la libertad de expresión y se mostró inmune a las numerosas críticas y a la petición del primer ministro, Silvio Berlusconi, de que depusiera su actitud.

Inmediatamente después de conocer los sucesos de Bengasi, Berlusconi pidió la dimisión del ministro, ante lo que éste ha insistido en que su decisión de llevar la camiseta fue a título personal. "Vestí esa camiseta como hombre y como político, no como ministro.

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