Tom Cruise
Tom Cruise, uno de los actores con los que David Thomson se ensaña. Archivo

El crítico David Thomson ha publicado su quinta edición de The New Biographical Dictionary of Film, un libro que recoge todos los detalles del mundillo hollywoodiense. En él, Thomson no se corta a la hora de describir la forma de ser de las estrellas, que no suelen salir bien paradas. Tal es el caso de Tom Cruise, Demi Moore o Matt Damon, a los que no dedica precisamente piropos.

Se puede hacer bromas sobre Jennifer Aniston, pero es díficil que no te guste También hay espacio para las críticas positivas sobre alguno de ellos, como Jennifer Aniston.

De Cruise, Thomson asegura que es "el peor de los mocosos creídos de Hollywood". Por si eso fuera poco, afirma además que Matt Damon "no tiene buen aspecto" debido a su "cara aplastada y reconstruida", casi acartonada. Y de Ben Affleck no duda en resaltar que es "aburrido, complaciente y criminalmente afortunado de haber llegado tan lejos".

El crítico tampoco se corta con las mujeres. Mientras que de Demi Moore afirma que "no tiene sentido dramático", califica el trabajo de Hilary Swank de "flojo" y "ordinario".

Una de las pocas para las que tiene algo bueno que decir es Jennifer Aniston. Pese a que la prensa parece tener declarada la guerra contra la actriz, Thomson reconoce que la joven gana en las distancias cortas. "Aunque se pueden hacer bromas sobre Jennifer Aniston, es difícil que no te guste", recoge en su libro.

Un libro de referencia

Para desgracia de sus víctimas, la obra de Thomson está considerada como un libro de referencia dentro del mundo cinematográfico, no tanto por su ácida pluma como por su gran valor documental.

En sus anteriores ediciones, otros intérpretes tuvieron que soportar sus críticas. Por ejemplo, Alec Baldwin, quien para Thomson es "poco convincente" como actor, o Keira Knightley, una mujer "impresionantemente bella, pero tan poco interesante como una crema que se ha refrigerado demasiado y ha perdido su sabor".

De Angelina Jolie, sin embargo, resalta la seducción carnal de su boca que "podría cegar a cualquiera", mientras que Hugh Grant no es más que un "estornudo a la búsqueda de una nariz disponible".