La Guardia Civil de Almansa (Almansa) ha cerrado con 27 detenciones la operación denominada 'Ki-Koss', cuya primera fase se inició a mediados de mayo de 2010 con los primeros arrestos relacionados con la investigación y esclarecimiento de distintos robos de cobre, algunos de ellos cometidos en la Comunitat Valenciana.

Los detenidos, mayoritariamente vecinos de Almansa con edades comprendidas entre los 18 y los 38 años, son supuestamente responsables de 44 delitos de robos con fuerza que habían sido cometidos en instalaciones eléctricas, interior de chalés, de casas de campo y de establecimientos hosteleros.

Asimismo, la Guardia Civil da por esclarecidos otros cinco delitos de receptación, un delito de atentado a agentes de la autoridad y un delito de robo con violencia e intimidación cometido en un bazar de Almansa, según ha informado la Subdelegación del Gobierno en nota de prensa.

Las investigaciones, desarrolladas por efectivos de Policía Judicial de la Guardia Civil de Almansa y de su Área de Investigación, obtuvieron sus primeros resultados en septiembre de 2010 con las primeras 10 detenciones, el esclarecimiento de 15 delitos de robo de cobre, la recuperación de 1.150 kilogramos de cableado y la intervención de un vehículo utilizado por los detenidos para la venta.

En una segunda fase, los agentes lograron identificar a un segundo grupo delictivo, que también actuaba en Almansa y que sería el responsable, entre otros, de dos robos cometidos en un centro religioso y en un establecimiento comercial de la ciudad almanseña.

Modo de operar

Las dos bandas se estructuraban en grupos perfectamente organizados, uno itinerante para dificultar su detención y otro que receptaba y vendía la mercancía robada. El primero de los grupos actuó en Almansa desde mayo hasta mediados de agosto de 2010 y fue el responsable de sustracciones de cableado en diferentes calles de la localidad, en instalaciones municipales, en la vía férrea y en distintas empresas almanseñas.

El segundo inició una actividad paralela en Almansa, Ontinyent y localidades cercanas a Xátiva (Valencia), cometiendo los delitos durante la noche, mediante la fractura de puertas y ventanas o escalo.

Durante el desarrollo de la primera fase de las investigaciones se comprobó que los detenidos se trasladaban a desguaces de chatarrerías de Yecla (Murcia) y Villena (Alicante), donde eran venidos los efectos robados.

En la segunda fase, sin embargo, el grupo delictivo optó por vender los efectos de menor valor en Almansa, mientras que el resto eran trasladados a Xàtiva y Canals (Valencia) para ser receptados finalmente por otros miembros de la organización y vendidos en Valencia y Alicante.

Registros y material intervenido

En el transcurso de la segunda fase de la operación policial se han practicado dos registros domiciliarios, con la intervención de cableado de cobre, efectos informáticos, de imagen y sonido y numerosas joyas procedentes de los robos.

Los efectos recuperados que todavía no han sido entregados a sus propietarios se encuentran en el Acuartelamiento de la Guardia Civil de Almansa para que puedan ser identificados por las víctimas.

Durante el desarrollo de las investigaciones han participado de forma activa efectivos de la Guardia Civil de Onteniente, Xátiva y Canals; agentes de la Comisaría del Cuerpo Nacional de Policía de Onteniente y policías locales de Almansa.

Con estas detenciones se da por cerrada la Operación Ki-Koss, aunque no se descarta el esclarecimiento de nuevos delitos a medida que los propietarios de los efectos recuperados los vayan identificando.

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