Pescadores japoneses
Pescaderos japoneses descuartizan una ballena de 10 metros en el puerto de Wada, Japón. EVERETT KENNEDY BROWN / EFE

Australia negoció apoyar la caza comercial de ballenas en aguas territoriales de Japón a cambio de que Tokio redujese su cuota de capturas de cetáceos con fines "científicos" en aguas de la Antártida, según Wikileaks.

Estados Unidos medió en las conversacionesEstados Unidos medió en las conversaciones que se produjeron el pasado junio antes de la reunión anual de la Comisión Ballenera Internacional en Agadir (Marruecos), de acuerdo a las filtraciones de la página web publicadas este martes por la prensa australiana.

Wikileaks asegura que un emisario del Departamento de Medio Ambiente informó a Washington de que Australia y Nueva Zelanda respaldarían ese arreglo.

Japón exigía una lucha conjunta contra los ecologistas

Japón puso, a su vez, como condición actuar juntos contra las actividades de grupos ecologistas como Sea Shepherd, que lleva dos años persiguiendo a los pesqueros nipones en aguas del continente helado.

Estas organizaciones denuncian que la carne de las ballenas que cazan los "científicos" japoneses luego se vende para su consumo, y que ése es el objetivo real del programa de "investigación".

Durante el pasado fin de semana, activistas de Sea Shepherd se enfrentaron a tres balleneros, pero la escaramuza no pasó de un intercambio de disparos con cañones de agua y lanzamiento de bombas fétidas.

Noruega es el único país del mundo que permite la caza comercial de ballenas, pero Japón e Islandia cazan unos 2.000 cetáceos al año con fines "científicos".