La fisioterapia para operadas de mama tarda hasta un año

Cuatro de cada diez mujeres a las que les extirpan total o parcialmente la mama por un tumor sufren un hinchazón en el brazo (linfedema) que puede llegar a ser incapacitante.
Estos edemas se evitan y tratan con fisioterapia específica, pero en algunos hospitales públicos no se ofrece, lamentan desde la Asociación de Mujeres Mastectomizadas y Afectadas de Cáncer de Mama, y en otros hay listas de espera que rondan el año, agregan. Desde el IVO, por ejemplo, explican que ese tratamiento puede tardar, como mucho, tres o cuatro meses, que se dispensa cuando concluyen otros que a diferencia de ése son vitales y que son pioneros en técnicas para evitar el linfedema.

«Las instituciones hacen lo que pueden pero hay pocos especialistas y mucha más demanda», puntualiza Concha Martínez, fisioterapeuta de la asociación.

Así las cosas, muchas mujeres tienen que recurrir a las asociaciones que suplen esa carencia o a consultas privadas (a unos 30 euros la sesión).

El problema es que los tratamientos son largos y que a veces la capacidad económica de la enferma mengua si el linfedema la incapacita para trabajar. También en este punto hay carencias, pues los certificados de minusvalía pueden tardar año y medio, lamentan las perjudicadas.

Trescientas de ellas participan hoy en Valencia en un congreso para reivindicar, entre otras cosas, una asistencia multidisciplinar.

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