Jorge Rafael Videla
El dictador argentino Jorge Rafael Videla. ARCHIVO

El dictador argentino Jorge Rafael Videla, de 85 años, fue condenado este miércoles a cadena perpetua por delitos de lesa humanidad cometidos durante la dictadura (1976-1983), tras un histórico juicio en la central provincia de Córdoba.

En conjunto, el Tribunal Oral Federal 1 de Córdoba dictó cadena perpetua para 16 acusados -entre ellos Luciano Benjamín Menéndez-, penas de entre 6 y 14 años a siete, absolvió a otros siete y determinó que los condenados ingresen en prisiones comunes, salvo en cuatro casos pendientes de informes médicos.La sentencia fue recibida con muestras de satisfacción por familiares de las víctimas y supervivientes

Se trata del primer veredicto que escucha Videla en 25 años, desde el juicio a las Juntas Militares de 1985, lo que ha llevado a organismos humanitarios a considerarlo el proceso más importante en el último cuarto de siglo.

La sentencia, que ordena que la condena se cumpla en una cárcel común, fue recibida con muestras de satisfacción por familiares de las víctimas y sobrevivientes de la represión ilegal, tanto a las puertas del tribunal de Córdoba como en Buenos Aires, donde el veredicto fue transmitido en directo en la sede de la Secretaría de Derechos Humanos de Argentina.

Plan sistemático

La condena atiende la solicitud del fiscal Maximiliano Hairabedián, quien señaló a Videla, que escuchó impasible el veredicto del tribunal, como "máximo responsable" de la confección de un plan sistemático "para eliminar opositores" durante el régimen militar. Fueron llevados a juicio por el asesinato de 31 presos de la Unidad Penitenciaria San Martín de Córdoba

Quien fuera el primer presidente de la pasada dictadura argentina y el resto de los acusados fueron llevados a juicio por el asesinato de 31 presos de la Unidad Penitenciaria San Martín de Córdoba, conocida como UP1, y por los secuestros y torturas en 1976 de seis víctimas señaladas por el régimen como "infiltrados de organizaciones revolucionarias".

Este martes, en su alegato final, Videla insistió en que los militares libraron "una guerra justa" contra "terroristas" que buscaban "la destrucción de bienes materiales o de personas" y pretendían instalar en Argentina un régimen marxista leninista.

El ex general reclamó, además, "el honor de la victoria" ante la guerrilla y remarcó que asume "todas sus responsabilidades" como jefe del Estado, cargo que ocupó entre 1976 y 1980.