Destruidos en 2010 un total de 57 kilos de hachís, 31 de cocaína y 15 de heroína decomisados por la Policía

Un total de 57,6 kilogramos de hachís, 31 de cocaína y 15 kilos de heroína procedentes de distintos alijos de droga decomisados por el Cuerpo Nacional de Policía en la provincia de Sevilla desde el pasado año 2008 han sido destruidos durante el año 2010 tras el oportuno mandamiento judicial, según han informado a Europa Press fuentes policiales.

Un total de 57,6 kilogramos de hachís, 31 de cocaína y 15 kilos de heroína procedentes de distintos alijos de droga decomisados por el Cuerpo Nacional de Policía en la provincia de Sevilla desde el pasado año 2008 han sido destruidos durante el año 2010 tras el oportuno mandamiento judicial, según han informado a Europa Press fuentes policiales.

En este sentido, las mismas fuentes han precisado que, durante 2010, se han destruido en los lugares habilitados para ello 30 partidas de droga, conformadas por 57.654 gramos de hachís, 31.090 gramos de cocaína, 15.050 de heroína, y 8.205 gramos de marihuana, así como 3.520 gramos de sustancias de corte.

De igual modo, también se han mandado destruir distintas sustancias anabolizantes, concretamente 23 cajas de testosterona, 48 comprimidos de esteroides y 11 cajas de clembuterol, han puesto de manifiesto las mismas fuentes. Todas estas sustancias, junto con la droga, proceden de alijos efectuados desde 2008.

Respecto al proceso, hay que recordar que, una vez la Policía Nacional se incauta de las sustancias prohibidas previa autorización judicial, se realizan los informes analíticos pertinentes y se guardan muestras bastantes de las mismas, salvo que la autoridad judicial ordene su conservación íntegra. Tras ello, los alijos son destruidos en los centros habilitados para ello, uno de los cuales se encuentra en Asturias.

Sobre este particular, la Fiscalía de Sevilla ya apuntó "la necesidad" de una reforma legal que permita "agilizar" la destrucción de la droga incautada por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, advirtiendo en este sentido de que actualmente se está produciendo un problema "de envergadura" en su custodia, fundamentalmente por el volumen de las sustancias estupefacientes que son custodiadas.

La Memoria de la Fiscalía General del Estado correspondiente al pasado año 2009, consultada por Europa Press, recoge esta propuesta realizada por el Ministerio Público sevillano, que apunta que "la ausencia" de pronunciamiento y de comunicación por parte de los juzgados a los depositarios —Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y Laboratorio Territorial de Drogas— está ocasionando un problema de envergadura por su volumen y por los riesgos inherentes a la tenencia de estas sustancias".

Destruir si el juzgado no ordena lo contrario

En este sentido, la Fiscalía asevera que el "natural deterioro" de las sustancias estupefacientes "puede llegar a generar incluso problemas sanitarios, dada la inidoneidad de los lugares utilizados como depósito", usados de esta forma "no por estar destinados adecuadamente a ellos, sino por necesidad, como ocurre con los depósitos existentes en sedes policiales".

Argumenta que, "pese a los esfuerzos" realizados con las partidas de droga de volumen considerable para coordinar y lograr los pronunciamientos judiciales de destrucción, "la tónica general en el caso de los pequeños alijos sigue siendo la conservación de la droga, en clara contravención del mandato legislativo contenido en el artículo 374 del Código Penal", el cual establece "el principio general de destrucción de la droga una vez realizados los informes analíticos pertinentes y guardadas muestras bastantes de las mismas salvo que la autoridad judicial haya ordenado su conservación íntegra".

De este modo, y "para hacer eficaz el automatismo" en la destrucción de las drogas que se desprende de la norma, el Ministerio Público propone la posibilidad de establecer que, "dirigida una simple comunicación por parte del depositario oficial —encargado de la destrucción— al Juzgado, de no recibir éste orden contraria por parte del Juzgado en un tiempo prudencial se proceda a la destrucción de la droga, estableciendo así un protocolo ágil de actuación que, hoy por hoy, viene impedido por la Ley de Enjuiciamiento Criminal, que exige un pronunciamiento expreso judicial".

En torno a esta problemática apuntada por la Fiscalía, hay que recordar el robo de 154 kilogramos de cocaína y heroína de los depósitos de la Jefatura Superior de la Policía Nacional en Andalucía Occidental en Sevilla, hechos por los que permanecen imputados el agente del Cuerpo Nacional de Policía en excedencia Lars S.M., su cómplice Manuel A.N., y las parejas de ambos.

Los hechos

El asunto, como se recordará, fue descubierto gracias a unos contra análisis practicados a la droga almacenada en los depósitos de la Jefatura Superior de la Policía Nacional en Andalucía Occidental, donde el 5 de junio de 2008 se descubrió que unos 154 kilogramos de cocaína y heroína empaquetada en bolsas habían sido escamoteados y sustituidos por sustancias que a simple vista se asemejaban al material robado.

Los almacenes en los que se custodiaba la droga, usados casi exclusivamente por la Udyco, estaban cerrados con llave y las sustancias fueron sustraídas paulatinamente. Los investigadores de Asuntos Internos habían centrado sus sospechas en Lars S.M. dado su papel en la Udyco y su posterior solicitud de una excedencia, porque el ex agente abandonó el servicio para impulsar un negocio de compraventa de motocicletas y embarcaciones de recreo en Sevilla capital.

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