Sus vecinos tuvieron que ser desalojados tras amenazar con hacer explotar tres bombonas de butano. El joven, de 22 años y que vive asistido por una enfermera, llamó a un familiar, lanzó la amenaza y pidió que sus padres (separados) fueran a la casa. Agentes de la Policía Nacional rompieron la puerta del piso donde se encontraba el chico encerrado y lo encontraron con heridas leves en un brazo, que se había ocasionado con un cúter.