CCOO ha considerado que los datos que pone de relieve el Informe Pisa ponen en evidencia el "desigual reparto" en los centros de alumnos con necesidades específicas de apoyo y de estudiantes de incorporación tardía y, por ello, las alegaciones que ha presentado al decreto de la concertada tienen como objetivo alcanzar un "equilibrio social" en los colegios e institutos.

El mismo día que concluye el plazo otorgado por la Conselleria de Educación y Cultura para presentar alegaciones a los decretos de la enseñanza concertada, el sindicato ha explicado en un comunicado que Baleares no puede "aspirar a una calidad educativa óptima" cuando "está a la cola en inversión". No obstante, ha hecho un llamamiento a un "uso responsable y contextualizado" de los datos del informe puesto que la "simple lectura de la posición" puede resultar perjudicial para el sistema educativo.

CCOO, pese a que cree que el documento de Pisa es una "buena foto" de parte de las competencias asociadas a otras materias, destaca que éste no tiene en cuenta contextos culturales ni desarrollos curriculares. Además, los datos hacen referencia a un momento concreto de la vida del estudiante (a los 15 años) y no prevé un seguimiento de las etapas posteriores.

También destaca su preocupación por las diferencias que se aprecian tanto entre Comunidades Autónomas, como entre centros o, incluso, dentro de éstos y remarca que desearían comprobar la relación causa y efecto entre el número de alumnos por profesores en las diferentes regiones.

Por otra parte, cree positivo que sitúe al sistema educativo español como uno de los más equitativos y que el informe valore competencias, capacidades de respuesta a problemas reales y que, además, promueva que lo esencial es adoptar una metodología de estudio "alejada de la memorística".