La ministra de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Trinidad Jiménez, ha afirmado este jueves que las bajas masivas de los controladores aéreos el pasado viernes y la gestión del Gobierno en esta situación no han provocado "ningún tipo de daño a la imagen exterior de España".

Así lo ha asegurado en declaraciones a los medios de comunicación tras comparecer en la Comisión de Asuntos Iberoamericanos del Senado. Para la ministra, "lo que ha visto el resto del mundo es que el Gobierno actúa con firmeza y determinación" para "dar solución a un problema que existía y que quedó resuelto en apenas 24 horas".

La jefa de la diplomacia española ha señalado que España no es el primer país al que le ocurre esto y que otras naciones también han tenido que gestionar situaciones similares.

Aunque no lo mencionó, el presidente estadounidense Ronald Reagen tuvo que enfrentarse en 1981 a una huelga salvaje de controladores, después de que estos decidieran abandonar sus puestos de trabajo para pedir una reducción de su jornada laboral y aumento de salario.