Seguridad en invierno
Máxima precaución en invierno. AUTOSCOUT24

Con la llegada del frío y la nieve se multiplican los riesgos al volante pero también el número de averías y avisos por asistencia en carretera, algo que en los últimos años ha ido a peor debido al envejecimiento del parque automovilístico en España. Debido a la situación económica se alarga la vida útil de los coches con tal de evitar la compra de un nuevo vehículo pero, ¿se presta toda la atención necesaria para el mantenimiento del mismo?.

Sólo el 30% cambiará de coche

La previsión a este respecto no parece demasiado optimista para el futuro. Según el RACC, un 70% de los españoles asegura no tener ninguna intención de adquirir un coche nuevo en los próximos cinco años, ya que prefieren reparar o mantener su vehículo usado. Cabe destacar en este apartado que casi el 40% del parque automovilístico corresponde a vehículos de más de diez años de antigüedad, y que otro 37% corresponde a vehículos de entre cinco y diez años de antigüedad.

La solución es sencilla. Hay que multiplicar las precauciones y sobre todo, hay que prestar mucha más atención en el mantenimiento del vehículo. Como dato relevante, hay que destacar que sólo la mitad de los españoles revisan con frecuencia el nivel de aceite y que hay todavía un 20% de conductores que nunca revisa la presión de los neumáticos.

Al volante

Las recomendaciones del RACC al volante en situaciones de frío y nieve son sencillas pero deben tenerse en cuenta en todo momento.

La primera de ellas es aumentar la distancia de seguridad, ya que la distancia de frenado puede ser hasta tres veces mayor en caso de que el pavimento esté mojado. En este apartado, circular con una correcta presión de los neumáticos también es determinante. En segundo lugar, se recomienda realizar frenadas progresivas, en la medida de lo posible utilizando el freno motor y marchas largas para acelerar de nuevo. Es importante también, en caso de nevada, seguir las mismas roderas que han dejado otros vehículos en la calzada, ya que los bordes de nieve acumulados a los lados ayudan a guiar al vehículo en la trayectoria. Practicar al menos dos veces la puesta de las cadenas en nuestro coche también ayudará a que el tiempo empleado en esta maniobra sea mínimo.

(Vídeo: RACE / AUTOSCOUT24)

Además de esto, es fundamental comprobar que la profundidad del dibujo en nuestros neumáticos no baje de 3 milímetros (aunque el límite legal sea de 1,6), sirviendo como referencia para ello la banda dorada de una moneda de un euro. El neumático además debe llevar una presión adecuada (hay que medir en frío, sin haber conducido durante la última hora) y ajustarla según el nivel de carga.

El resto de comprobaciones debemos hacerlas en torno al estado de la batería, cuya vida media suele ser de unos 4 años. El hielo acumulado en el parabrisas debe retirarse con sprays anticongelantes, y no vertiendo agua caliente sobre el cristal, ya que podría provocar grietas y poner en peligro a los pasajeros. Por último, recordar las recomendaciones más evidentes como llevar lleno el depósito de gasolina, mantas y ropa de abrigo, cargador de teléfono móvil para el coche y consultar el estado de las carreteras.

Un millón y medio de asistencias

El RACC ha advertido también que en el próximo puente de la Constitución, en el que se prevé un gran número de desplazamientos en coche y nevadas en varias comunidades, el nivel de riesgo de sufrir incidentes en la carretera es más elevado que nunca. La Dirección de Asistencia Mecánica y en Viaje del RACC ha realizado una estimación del comportamiento del parque de vehículos en España para este invierno, en el que se prevé que 1.544.925 vehículos necesiten asistencia mecánica. La principal causa suele ser, como siempre, sustituciones de ruedas y reparación de componentes eléctricos.

En colaboración con AutoScout24