Jornada de puertas abiertas del Congreso de los Diputados
Gente en la jornada de puertas abiertas del Congreso de los Diputados. EP

Los españoles consideran que los bancos tienen más poder que el Gobierno, al que sitúan en segundo lugar en ese ránking de poder, seguido de las grandes empresas, según los datos del barómetro del CIS correspondiente al mes de noviembre y que se han hecho públicos este jueves.

Las Fuerzas Armadas representan la institución en la que más se confía Este estudio sitúa a las Fuerzas Armadas como la institución más valorada y critica el papel de los partidos, pese a que se reconoce su papel imprescindible en democracia. El 31,6% de los consultados coloca a las entidades bancarias como el colectivo con mayor poder, mientras que el 26,4 sitúa en ese puesto al Gobierno.

Sin embargo, las Fuerzas Armadas representan la institución en la que más se confía, con una nota media de 5,71 sobre 10 y por delante de la Monarquía (5,36) en una lista que sitúa en último lugar a los partidos políticos (2,88).

Entre medias se ubican el Defensor del Pueblo (4,64), los medios de comunicación (4,58), el Gobierno autonómico (4,41), el Parlamento autonómico (4,35), el Tribunal Constitucional (4,32), el Consejo General del Poder Judicial (4,13), el Parlamento nacional (4,01), la Iglesia (3,68) y el Gobierno central (3,52).

La mayoría lamenta que el Parlamento preste demasiada atención a problemas de poca importancia El Congreso es visto de forma primordial como una institución que sirve para representar a la nación. El 23,9% así lo opina, casi el mismo porcentaje (23,7) que cree que su papel fundamental es hacer las leyes. En el caso del Senado, se opina que su labor prioritaria es hacer las leyes (19,6), seguida de controlar al Gobierno (14,7), defender los intereses autonómicos (14), representar a la nación (13,4) y hacer los presupuestos (5,4).

Respecto al Tribunal Constitucional, casi a partes iguales los españoles creen que su misión más importante es amparar los derechos de los individuos frente al Estado (41,1%) y evitar que se dicten leyes contrarias a la Constitución (40,9). También es pareja la percepción sobre su funcionamiento, ya que el 38,9 no está satisfecho y si lo está el 33,8. Algo similar le ocurre al Defensor del Pueblo, institución que no es útil para el 46% y sí lo es para el 41,3.

Poco satisfechos con el Parlamento

Pese a la mala opinión sobre los partidos, la gran mayoría reconoce que son necesarios para el funcionamiento de la democracia, ya que el 76,7% está muy o bastante de acuerdo con ello. El 65,2 opina que son necesarios para defender los intereses de los distintos grupos sociales, pero, a la vez, el 73,3 lamenta que se critiquen mucho entre sí aunque al final sean todos iguales, y el 55,1 les reprocha que dividan a los ciudadanos.

El 76% siente que los políticos no se preocupen mucho de los que piensan los ciudadanos y el 74,6 cree que esté quien esté en el poder siempre buscará sus intereses personales. Los medios de comunicación son vistos como los que más capacidad tienen para controlar un posible abuso de poder por parte del Gobierno. El 46% de los encuestados así lo cree, y a continuación sitúan al Tribunal Constitucional (36,8%), la oposición (27,9), los ciudadanos (17,5) y el Defensor del Pueblo (13,5).

La mayoría lamenta que en el Parlamento se preste demasiada atención a problemas de poca importancia, ya que opina así el 61% respecto a los asuntos que trata el Congreso y el 58,6 en relación con los que debate el Senado. Eso conlleva que el 66,7 diga estar poco o nada satisfecho con el funcionamiento de la institución parlamentaria y sólo el 20% esté muy o bastante satisfecho con el mismo.