José Bono, cuando era ministro de Defensa
José Bono, cuando era ministro de Defensa. ARCHIVO

Washington presionó a los ministros españoles de Exteriores y Defensa e incluso al propio presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, para evitar la venta a Venezuela de cuatro barcos patrulleros fabricados por los astilleros públicos espñoles Izar, según revelan los papeles de Wikileaks a los que ha tenido acceso El País.

La venta de estas corbetas se produjo en 2005, después de una visita del entonces ministro de Defensa, José Bono, a Venezuela. La operación suponía ingresar entre 600 y 800 millones de euros, pero EE UU mostró en varias ocasiones su oposición a las relaciones comerciales de España con Venezuela y llegó incluso a provocar la división en el seno del Gobierno español.

Exteriores contra Defensa

El temor al rearme del país de Hugo Chávez, motivó las múltiples gestiones de la embajada, que empezaron por criticar la visita de José Bono a Venezuela en enero de 2005. Según publica El País, en febrero José Bono explicitó a la embajada de EE UU que los cuatro barcos eran patrulleras y que Caracas había dado garantías de que no se usarían con fines ofensivos, sino para proteger su costa y su zona marítima exclusiva. Además, puntualizaba que era un contrato "muy importante para Izar".

España tuvo que explicar a EE UU que los barcos no se usarían con fines ofensivos Días después, un portavoz del Ministerio de Exteriores fue a la embajada a detallar que la operación de compra de los barcos era objeto "de un vigoroso debate interno" en el Gobierno y que aún no estaba cerrada. La embajada llegó a manifestar su oposición a la venta de las embarcaciones hasta en ocho reuniones con responsables de Exteriores y Defensa, enfrentando a ambos ministerios.

Los contactos llegaron al máximo nivel en abril de 2005, cuando el vicesecretario de Estado de de EE UU, Robert Zoellick, hizo llegar el mensaje a Rodríguez Zapatero, quién insistió en la versión de que las patrulleras permitirían a Venezuela combatir el tráfico de drogas y el terrorismo.

Corbetas sin misiles

La embajada de EE UU tuvo incluso acceso al contrato firmado entre España y Venezuela. Defensa quería demostrar que los barcos vendidos no llevaban misiles. El propio Bono defendió la venta ante EE UU asegurando que otros países como Suecia viendían armas a Venezuela y que EE UU hacía lo propio con países poco democráticos como Arabia Saudí, Kuwait, Marruecos o Pakistán.

El asunto de la venta de los barcos se convirtió en un foco de conflicto en las relaciones bilaterales durante los subsiguientes años.

El contrato con Venezuela contemplaba también la venta de varios aviones, pero la reticencia de EE UU a aportar la tecnología frustró esta operación. Esto calmó durante un tiempo las aguas revueltas, pero la tempestad diplomática resurgió en 2007, cuando la embajada llegó a sugerir a España que había otros países del mundo interesados en adquirir los barcos que Izar fabricaba para Venezuela. Sin embargo, a día de hoy, la mayoría de las patrulleras ya están en poder de Venezuela.