Los municipios con más nacionalidades de las ocho provincias comparten el día a día con talleres y fiestas para la integración y "sin racismo ni xenofobia" A principios de 2009, en Andalucía había seis poblaciones sin extranjeros empadronados, de las que ahora sólo son cuatro de ellas

Un total de once localidades andaluzas, la mayoría de ellas situadas en la costa malagueña, conviven entre sus calles con más de 80 nacionalidades de las que predominan los ciudadanos británicos, sobre todo en el litoral, seguidos de los marroquíes y los rumanos. Aunque en la región también hay otras nacionalidades que perduran representadas por una sola persona empadronada, como es el caso de las oceánicas Islas Cook, el país surafricano de Suazilandia o el Estado de la Ciudad del Vaticano, entre otras siete más, según datos facilitados a Europa Press por el Instituto de Estadística de Andalucía (IEA).

En concreto, los once municipios en cuestión son los malagueños de Marbella, con 128 nacionalidades; Mijas, con 115; Fuengirola, con 114; Torremolinos, con 109; Estepona, con 107; Benalmádena, con 106, y Vélez-Málaga, con 81; además de los almerienses de Roquetas de Mar, con 106, y El Ejido, con 91; y los gaditanos de Jerez de la Frontera, con 89 nacionalidades, y El Puerto de Santa María, con 86.

En este sentido, en 2010 se contabilizan más de 698.000 extranjeros empadronados en la comunidad andaluza, un incremento superior al tres por ciento respecto a 2009. Del total, más de 384.000 provienen de países de la Unión Europea (UE), mientras que poco más de 300 son oriundos de Oceanía, atendiendo a los datos provisionales de 2010 del IEA.

Así, entre los municipios con más nacionalidades por provincias se sitúa Marbella, con más de 36.500 extranjeros empadronados, que suponen el 27,2 por ciento del total de la población, casi el doble respecto a los datos de 2004. Al respecto, los inmigrantes, la mayoría de ellos británicos, conviven "sin problemas y organizan muchas fiestas para integrarse", según explican fuentes del Ayuntamiento.

A continuación destaca Roquetas de Mar, en la que la ciudadanía extranjera es superior al 30 por ciento de la población, con casi 26.000 inmigrantes empadronados, más del doble respecto al Padrón de 2004. Ante ello, vecinos de la localidad manifiestan a Europa Press que la convivencia en general es "buena y muchos de los extranjeros son pacíficos", además algunos de estos vecinos participan en "fiestas que organizan los inmigrantes", la mayoría de ellos rumanos. Por el contrario, algunas personas señalan que están "hartos porque están invadiendo el pueblo".

Mientras, en Cádiz, el municipio de Jerez de la Frontera es el de mayor multiculturalismo, con 89 nacionalidades representadas por más de 6.000 personas, en torno al tres por ciento de la población. Para el concejal de Bienestar Social y el Mayor, José Manuel Jiménez, "teniendo en cuenta la presencia de etnia gitana, hay buenas experiencias desde el punto de vista cultural con talleres de cocina, entre otros", al tiempo que ha reseñado que a los inmigrantes, en su mayoría bolivianos, "se les ayuda en sus necesidades, como buscar vivienda" y ha celebrado que "no hay focos de racismo ni xenofobia".

En cuanto a Sevilla, la población con más nacionalidades es Dos Hermanas, con 79, representadas por más de 3.000 extranjeros —la mayoría marroquíes—, una cifra que supone el 2,5 por ciento del total de habitantes y que ha ascendido más del doble respecto a 2004. Asimismo, el municipio granadino de Almuñécar cuenta con más de 5.500 extranjeros de 74 procedencias —el 20 por ciento del padrón—, según el IEA, si bien la concejal de Servicios Sociales, María Dolores Rull, indica que "hay 91 nacionalidades, pero no están todas las personas empadronadas". Además, ha detallado que muchas de estas personas, la mayor parte de Reino Unido y con más de 65 años, "celebran conciertos todos los meses y conviven con ilusión".

De igual modo, en el pueblo cordobés de Puente Genil cohabitan cerca de 2.000 extranjeros de 71 nacionalidades, según el IEA, aunque el Ayuntamiento las cifra en 29 y explica que "el dato puede diferir porque muchos de los extranjeros llegan al centro de migraciones de Cruz Roja y luego se van del municipio".

Respecto a Huelva, en el municipio de Isla Cristina viven más de 2.000 extranjeros de 57 nacionalidades, según el IEA, en torno al 9,6 por ciento de inmigrantes. Fuentes del Consistorio comentan que "los subsaharianos son los que más sufren discriminación especialmente para acceder al trabajo", y por contra "los asiáticos logran con mayor agilidad entrar al mercado laboral a través del autoempleo".

En Jaén, destaca Linares, con más de 1.500 inmigrantes de 55 nacionalidades, sobre el 2,5 por ciento de la población, entre la que cohabita "la segunda generación de pakistaníes que llegaron en los 70 a trabajar a las minas", narran desde el Ayuntamiento, que precisan que "los musulmanes del pueblo visten de modo tradicional, se dedican a la venta y cuentan con lugar de oración".

Nacionalidades minoritarias

Entre tanta multitud de nacionalidades, en la región andaluza viven diez ciudadanos que constituyen la única representación de otros tantos países, cuatro de ellos caribeños. En concreto, en la provincia de Almería reside un suazi, natural de Suazilandia; en Córdoba, un barbadense, de Barbados; en Granada, un vaticano, del Estado de la Ciudad del Vaticano; en Jaén, un cookiano, de las Islas Cook; en Málaga, un qatarí, de Qatar, y un norcoreano, de Corea del Norte, y en Sevilla, un bahamés, de las Bahamas; un beliceño, de Belice; un comorense, de las Comoras, y un sancristobaleño, oriundo de las islas de San Cristóbal y Nieves.

Caso singular respecto a la ciudadanía vaticana, es que a diferencia del resto de nacionalidades, se otorga por concesión y no por nacimiento, de modo que más de 450 personas gozan del derecho de ciudadanía vaticana y casi la mitad residen fuera del Estado en otros países por motivos de trabajo. La adquisición y pérdida de ciudadanía está reglamentada por disposiciones indicadas en el tratado de Letrán, según la información consultada por Europa Press de la web del Estado de la Ciudad del Vaticano, que recoge que la pérdida de la ciudadanía se debe a la renuncia voluntaria del empleo o al abandono de residencia permanente, entre otras causas.

Pueblos sin extranjeros

En el extremo opuesto a las poblaciones con mayor número de nacionalidades, en Andalucía a principios de 2009 había seis municipios sin extranjeros empadronados, según el IEA, de los que en la actualidad sólo cuatro de ellos continúan en la misma situación, tal y como detallan desde los ayuntamientos. Concretamente son Fuente la Lancha y El Guijo, situados en la Sierra Norte de Córdoba, y los municipios granadinos de Ferreira, en las faldas de Sierra Nevada, y Gobernador, en la comarca de Los Montes. En todos ellos viven entre unos 280 y 400 habitantes. Mientras que los dos pueblos que ya cuentan con inmigrantes son Alicún de Ortega (Granada) e Hinojales (Huelva).

El alcalde de Gobernador, Francisco Navarro (PP), argumenta a Europa Press que le gustaría "acoger a inmigrantes", aunque "el Ayuntamiento no dispone de viviendas y se tendrían que establecer en casas de particulares". Asimismo, reivindica que "el pueblo nunca va a desaparecer por su agricultura y buena comunicación", a pesar de que son unos 280 vecinos, "muchos mayores de edad".

Por su parte, la segunda teniente de alcalde y concejal de Personal, Educación, Salud, Igualdad y Bienestar Social de El Guijo, Guadalupe Pérez (PSOE), asevera que "en el pueblo no hay políticas para inmigrantes porque no vienen", puesto que "los propios vecinos —unos 400— tienen que salir fuera a trabajar al no haber fábricas ni empresas". Aún con todo, desea que lleguen extranjeros, porque "la población joven se mantiene y hay parejas que se casan y viven en el pueblo".

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