El texto continuará su tramitación parlamentaria en el Senado.

El portavoz del PSOE en la ponencia del Estatuto valenciano, Cipriá Ciscar, aseguró que la aprobación del texto implica el compromiso del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, de respaldar las reformas estatutarias que se enmarquen en la Constitución y tengan un amplio consenso político.

En el debate parlamentario, Cipriá Ciscar criticó a las formaciones políticas que han defendido una traslación casi literal del Estatuto catalán al valenciano y, sobre todo, que se opongan a la definición de 'idioma valenciano'.

Por su parte, Federico Trillo, del PP, situó la reforma del texto valenciano como el ejemplo a seguir por otras reformas autonómicas porque reafirma la identidad autonómica de la comunidad, amplia su autogobierno y contribuye a que España sea 'más justa'.

Por el contrario, Isaura Navarro, de IU-IV, afirmó que la reforma del Estatuto está diseñada 'a imagen y semejanza' del PP, y lamentó el ejercicio de 'intransigencia, bipartidismo y rodillo' que han llevado a la práctica los populares y los socialistas durante la tramitación parlamentaria del texto.

En este sentido, denunció que el nuevo Estatuto 'censura el término País Valenciano', 'no avanza en derechos' y ni siquiera permite fijar en un tres por ciento la barrera para obtener representación parlamentaria en las Cortes regionales para 'no tener que escuchar ninguna voz crítica'.

Por otra parte, Joan Tarda, de ERC, acusó al PSOE y al PP de utilizar a los valencianos 'como moneda de cambio', y lamentó la ausencia de 'voluntad de negociación' del nuevo texto durante el trámite parlamentario, al tiempo que advirtió a los socialistas de que muchos votantes no entienden el pacto con los populares.

'Le han reído la gracia al PP y, después, nos pedirán que hagamos piña para echar al PP de la Generalitat. Muy complicado', añadió.

Finalmente, Jordi Xucla, de CiU, dijo que el Estatuto valenciano ha quedado tal y como estaba.