Incidentes en Marruecos
Imagen de archivo de las fuerzas de seguridad marroquíes. ARCHIVO

El ministerio marroquí del Interior está prohibiendo la entrada al país a todo periodista español que no resida en él sean cuales sean los motivos del viaje. Así lo ha denunciado este lunes la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), asegurando que la prohibición responde a una orden dictada el pasado 22 de noviembre que no ha sido anunciada oficialmente por Rabat y que impide el acceso a todo periodista español con independencia de si su interés es personal o profesional.

Es un grave gesto de discriminación impropio de un buen hacer diplomático El periodista vallisoletano Guillermo Sanz que viajó al país de vacaciones ha sido deportado este lunes después de pasar una noche en el aeropuerto de Marrakech, a donde llegó acompañado de su novia y un grupo de amigos, según informa en un comunicado la FAPE. Además, varios periodistas ceutíes intentaron cruzar la frontera marroquí la semana pasada para recoger a familiares y amigos en el aeropuerto de Tánger impidiéndoseles asimismo la entrada por figurar registrados como periodistas, agrega la nota.

La FAPE considera que esta orden ministerial constituye "un grave gesto de discriminación impropio de un buen hacer diplomático, además de un injustificado desprecio hacia las personas por motivos profesionales". A su vez, manifiesta en su nota su preocupación por la seguridad de los corresponsales españoles en Casablanca y Rabat, en general, y la de la enviada especial del diario El Mundo Ana Romero, en El Aaiún, en particular.

La FAPE también recuerda que este lunes ha insistido al Gobierno español que dé muestras de las gestiones que realiza con Rabat para lograr el libre acceso de los periodistas españoles al Sáhara Occidental, como prometió la ministra de Asuntos Exteriores, Trinidad Jiménez, en la reunión que mantuvo el jueves pasado con representantes de esta Federación.