Sergi Arola
El chef catalán Sergi Arola. ARCHIVO

Está en su salsa. Apoyado en un mostrador frente a las cajas del Lidl (la cadena de supermercados a la que presta su imagen en la campaña navideña), Sergi Arola habla de falsos mitos de la alta cocina, de cómo apañárselas en plena crisis y de su otra gran pasión... el rock and roll.

¿Están los tiempos como para permitirse lujos en la cocina?
Comer bien no implica necesariamente comer caro. Es más una cuestión de interés y cariño que de economía.

Eso sí, en Navidades no nos cortamos...
Lo que me gusta de esta campaña es que rompemos con la trampa del consumo por el consumo. Es mejor ir a productos menos lujosos, pero de calidad que intentar llegar al lujo si no se puede. Mejor unas buenas gambas congeladas que unas malas gambas frescas.

¿Y cuando pasen las fiestas? ¿Qué es lo mejor para compensar los excesos?
Hay que erradicar la cultura del exceso en la comida. Hay que comer hasta que uno se sienta bien, no más.

Cuando uno trabaja en esto, ¿apetece seguir cocinando cuando llega a casa?
Sí. Sobre todo porque mis hijas se lo pasan muy bien...

¿Qué les hace?
De todo. Ayer, por ejemplo, unas judías verdes y unos nuggets caseros. Nada sofisticado. Soy un cocinero de élite, pero no soy gilipollas (risas).

¿Las dos estrellas Michelín pesan un poco?
No, porque mi compromiso es con los clientes, no con las guías. Es un honor, pero es fruto de mi trabajo diario, no de afán por competir.

¿Se valora más la cocina española en el extranjero?
Sin duda. Tenemos mucho que aprender de países como Francia. Ellos están orgullosos de ser un referente. Aquí te encuentras con discursos más escépticos respecto a la alta cocina.

¿Ese escepticismo no tiene que ver con que la gente la encuentra demasiado cara?
La gente confunde lo no asequible con lo caro. La alta restauración es poco asequible, pero no cara. Lo caro es pagar cuatro euros por un sándwich mixto hecho con queso de plástico, un jamón york de mierda y un pan que ni es pan ni es nada.

¿Qué le diría a quien cree que la alta cocina es una tomadura de pelo?
Los que dicen eso no la han probado, o han ido a sitios a los que no deberían. No tiene sentido ir al Bulli sin un proceso de iniciación, porque no lo entiendes. Es como en la música: no entiendes a Stravinski si no has empezado por Mozart.

Hablando de música, creo que es un apasionado del rock...
Sí, tengo una colección de 17 guitarras. Toco en casa y con amigos. Y hace poco tuve el honor de grabar una versión de Barco a Venus con Sidonie para el disco Juntos por un fin.