Ainhoa Arteta
Ainhoa Arteta posa para los medios en Madrid. Efe

Acaba de lanzar su segundo álbum de música pop, Don't give up, doce versiones de temas de bandas como Nirvana, Guns N' Roses, Los Secretos o U2.  Y le ha encantado la experiencia, afirma, aunque no le ha resultado fácil. Eso sí, la pasión de la soprano Ainhoa Arteta sigue siendo la lírica, el género en el que "el alma del cantante sale a través de la garganta".

¿Qué hace una chica como usted interpretando unos temas como estos?
Pasármelo bien, hacer música acompañada por unos músicos increíbles y dejarme guiar por el productor Javier Limón, en quien confío ciegamente. Fue él quien ideó el proyecto y me invitó a versionar a estos artistas, de otra manera nunca me hubiera atrevido a hacerlo. Además, la experiencia de mi anterior disco pop, La Vida, fue estupenda.

¿No le daba miedo versionar a Nirvana después de las críticas que recibieron los que lo intentaron antes como Ramoncín o Pitingo?
Para nada. La canción original de Nirvana seguirá estando allí para sus fans. Simplemente he tratado de defender una melodía, y al que no le guste, que no la escuche, no hay más. A mí me interesan las melodías y Nirvana o Guns N' Roses tienen algunas muy buenas. Cuando las interpreto, lo haga de una manera muy personal y distinta a como lo hacen sus autores.

A mi hijo le cantó lírico pero lo lleva fatal, le espanta ¿Es su discoteca tan variada como el repertorio de este disco?
Dentro de mí hay también una rockera: me gustan Nirvana y Guns N'Roses, ¡he crecido escuchando su música! En mi casa hay discos de clásica, álbumes de pop, de rap, rock... Vivo en este mundo, escucho las emisoras de radio y esa es la música que ofrecen. Dentro de esos géneros hay composiciones maravillosas y otras, insoportables.

¿Qué música le irrita?
No soporto a algunos raperos, aunque no diré nombres. Dentro de ese género, sin embargo, hay algunos que me parecen muy interesantes.

Enfrentarse a una composición pop, siendo soprano, será pan comido...
Al contrario, es muy complicado, porque hay que despojarse de cierta corrección vocal. Técnicamente, el trabajo es totalmente distinto al de la lírica: hay que cantar más con el susurro y salirse de la medida. La interpretación en el pop es más libre y mi voz es muy correcta, porque se ha educado durante muchos años para que no tenga ningún defecto. Sin embargo, el pop pide menos exactitud y más desgarro, funciona mejor con una voz que tenga una ruptura.

¿Cuál es la canción que le ha resultado más difícil de interpretar?
En general, todas las anglosajonas. Y, quizá, Sweet child of mine, que es a la vez la que más me gusta. Se la dedico a mi hija, ¡cuando vi que bailaba con una canción que había interpretado me emocioné!

¿Qué artista le hace bailar a usted?
Uhm, no soy muy bailona. Quizá, Rosario. También me emociona Buika.

Cuando se toma algo gratis de Internet, se está matando a un artista ¿Qué necesita la lírica para conectar con los jóvenes?
Atraerlos al teatro. En San Francisco (Estados Unidos), por ejemplo, los ensayos suelen estar abiertos al público y en éste hay muchos jóvenes y niños que salen entusiasmados. La ópera es un género muy intenso, las voces son cultivadas y sin microfonar, lo que sale de la gargante es el alma pura del cantante, sin ninguna distorsión, tiene que ver con la emoción y con las tripas. Cuando se vive una experiencia como ésta es difícil no quedarse enganchado a ella. Pero hay que hacerla accesible, sería estupendo que las televisiones la tuvieran en cuenta en sus programaciones. Y se necesitan subvenciones: las entradas son caras porque es difícil cubrir todos los costes que supone una función.

¿Qué nana canta a su hijo pequeño?
Le canto lírico, pero lo lleva fatal: no le gusta nada, se asusta y empieza a llorar, a los niños les espanta. Sin embargo el otro día le canté bajito What a wonderful world y pareció disfrutarlo mucho.

Con la crisis, ¿quién desafina más, el Gobierno o la oposición?
Creo que los dos, en este momento hay un desafine total. Pero, como indica la filosofía de este nuevo CD, no hay que rendirse.

¿Ha llegado la crisis al género lírico?
En absoluto, los teatros están llenos. Sin embargo, la piratería está haciendo un gran daño al clásico porque ya no se venden discos. La gente tiene que saber que cuando toma algo gratis de Internet, está matando a un artista.

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