La familia de monos titi de Geoffroy (o de cara blanca) que adquirió la pasada primera primavera el Acuario Fluvial de Zaragoza ha tenido sus primeros dos descendientes después de que la hembra pariera hace unos tres días.

Estos dos ejemplares tienen apenas unos 30 gramos de peso y su supervivencia depende de si todos los miembros de la familia cooperan en su integración.

Los biólogos del Acuario Fluvial no se pueden acercar a los recién nacidos hasta que empiecen a moverse por sí solos ya que ahora van a lomos de sus padres. De momento, se desconoce el sexo de estos dos descendientes.

El director de Marketing del Acuario Fluvial de Zaragoza, Arturo Almuzara, ha explicado que en su supervivencia "es clave que no los rechace ningún miembro de la familia" y ha estimado en unas dos o tres semanas el tiempo necesario para que los cuidadores de los puedan acercarse.

En declaraciones a Europa Press, Almuzara ha indicado que "necesitan calor, tanto físico como familiar" y ha recordado que de los cinco ejemplares que adquirieron en primavera una hembra murió porque el resto de la familia "la ignoraba y le hicieron el vacío".

Almuzara ha detallado que estos primates que son muy familiares, y, en ocasiones, "se producen cismas familiares por el nacimiento de un nuevo miembro".

Los responsables de conservación están intentando que se produzca una "auténtica y positiva integración en la familia", ha agregado, para explicar que la actitud de todos los miembros es fundamental para la supervivencia de los nuevos primates.

"Todos ellos deben colaborar en los primeros días de vida en tareas como integración, transporte o alimentación de las crías", ha relatado el director de Marketing del Acuario Fluvial de Zaragoza.

En el caso de que aumentara más la familia de titíes, el Acuario de Zaragoza cedería los nuevos ejemplares a otro acuario o zoo dentro de la red de cría en cautividad de especies amenazadas.

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