La Fiscalía ha solicitado cinco años de prisión para cada uno de los tres acusados de atracar, esgrimiendo una pistola, una sucursal bancaria en la capital malagueña y presuntamente llevarse la cantidad de 4.595 euros.

Los hechos sucedieron en marzo de 2010 cuando los tres acusados entraron en la entidad. Según las conclusiones provisionales del fiscal, mientras uno simulaba ser un cliente, los otros dos entraron por detrás "portando una pistola metálica".

Además, según el escrito inicial de la acusación, al que tuvo acceso Europa Press, iban con los rostros cubiertos con unas bragas y las cabezas tapadas con las capuchas de las sudaderas que vestían, "exigiendo la entrega de todo el dinero que hubiese".

En total, lograron llevarse 4.595 euros que no se han recuperado, según señala el ministerio fiscal, para el que se trata de un delito de robo con intimidación, entendiendo que concurre la agravante de disfraz.

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