Los empresarios de las discotecas, salas de fiesta y centros de ocio de Baleares han acordado con la Delegación del Gobierno reforzar sus canales de colaboración con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, con el fin de impedir la venta de drogas en sus establecimientos y evitar así las posibles multas o el cierre de los locales, en caso de que la Policía o la Guardia Civil detecte la venta de estupefacientes en su interior.

Tras reunirse con el presidente de la Asociación de Empresas de Ocio, Discotecas, Salas de Fiestas y similares de Baleares, el delegado del Gobierno, Ramón Socías, ha anunciado que, a partir de ahora, se celebrarán tres encuentros anuales con esta entidad, con el fin de realizar un "intercambio de información" entre los empresarios, la Policía Nacional y la Guardia Civil y las Direcciones Generales de Salud Pública e Interior.

Concretamente, estas reuniones se celebrarán en el mes de mayo, antes de que comience la temporada turística, con el fin de evitar que "los camellos hagan su agosto"; en octubre para hacer una evaluación de los problemas de venta de droga que ha habido durante el verano y cómo se han resuelto; y antes de Navidad, para evitar la venta de estupefacientes en las diferentes fiestas que se celebrarán en las discotecas, sobre todo, el día de fin de año.

Socías ha recalcado que estos encuentros reforzarán la colaboración entre los empresarios del ocio y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado con las que ya tienen un "contacto directo", de modo que, en caso de que detecten la venta de droga en sus establecimientos, no tienen que llamar al 092 para dar aviso, sino que llaman directamente al responsable policial de lucha antidroga de la zona.

"Esto está funcionando bastante bien en las zonas de discotecas, si bien se debe mejorar", ha aseverado Socías, quien ha recordado a los empresarios de las discotecas y salas de fiestas que son los "responsables últimos", en caso de que "tolere y no informe" a la Policía sobre la venta de estupefacientes en el interior de sus locales.

Así, ha resaltado que estos encuentros con los empresarios del ocio, interesan tanto a la Delegación, que busca que "no haya drogas en las calles y que los jóvenes no puedan acceder a ellas", como a los propios responsables de las discotecas, que no quieren que en sus establecimientos se produzca actividad delictiva, ya que "a la larga, les puede resultar perjudicial" y se puede traducir en el cierre de los mismos.

Mayor "autocontrol"

No obstante, Socías ha remarcado que la tendencia es que en el últimos años han ido disminuyendo las incautaciones de droga dentro de los centros de ocio, lo que, en su opinión, pone de manifiesto la existencia de un mayor "autocontrol" por parte de los empresarios, hasta el punto de que en algunos locales "no dejan pasar a determinadas personas o les obligan a vaciar los bolsillos cuando ven a alguien que no les gusta".

Por ello, el delegado ha manifestado que el objetivo es que si un empresario o responsable de la discoteca, los camareros o los empleados de seguridad detectan cualquier elemento sospechoso, tengan un canal de comunicación con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado para que, a través de esta información de primera mano, puedan intervenir y, en caso de que sea necesario, detener al vendedor de droga en el entorno del ocio nocturno.

Por otra parte, ha revelado que en el encuentro de esta mañana, los empresarios del ocio nocturno han pedido a la Delegación una mayor presencia policial en las zonas del botellón, con el fin de evitar que haya personas que se aprovechen de la concentración de jóvenes para venderles droga. Así, ha dicho que ha cogido esta sugerencia de "forma positiva" y se ha comprometido a darle "respuesta".