El Juzgado de Instrucción número 1 de Palma ha abierto diligencias previas contra Alberto H.P., detenido el pasado jueves por presuntamente dispensar a cuatro mujeres en riesgo de exclusión social vejaciones y maltratos en un piso tutelado, del que era responsable del arrestado. En concreto, se le imputan delitos de vejaciones y maltrato denunciados por estas mujeres el pasado verano.

En un comunicado, el Tribunal Superior de Justicia de Baleares (TSJIB) ha explicado los hechos investigados habrían ocurrido en un piso gestionado por la Federación Balear de Asociaciones de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales, que recibía ayudas públicas para el impulso y el mantenimiento de este piso de acogida para estas mujeres, en riesgo de exclusión social y situación de vulnerabilidad.

La denuncia inicial se presentó ante el Juzgado de Instrucción número 1 de Palma el día 27 de julio. Posteriormente, se presentó una ampliación de la misma ante Instrucción 9, que se ha inhibido este viernes ante Instrucción número 1, por lo que finalmente será éste el que tramitará el procedimiento. El denunciado ya prestó declaración ante el Juzgado de Instrucción número 1 cuando se presentó la denuncia.

La consellera de Asuntos Sociales, Promoción e Inmigración, Fina Santiago, ya explicó este jueves que su departamento concedió a la Federación una subvención de 66.000 euros para el año 2009 para impulsar el proyecto y una prórroga de otros 33.000 euros para 2010, que fue paralizada de inmediato después de que la Conselleria fuera informada de estos supuestos hechos por las cuatro mujeres, que aseguraron en su declaración a la Policía que el individuo responsable de la vivienda apenas les daba agua ni comida para ellas y sus vástagos.

Así, la consellera, que califico de trato verbal y emocional inadecuado el ofrecido por Alberto H.P a las mujeres denunciantes,apuntó que en caso de que se emita una sentencia judicial que confirme las acusaciones el Govern procederá a reclamar la cuantía concedida a la Federación.

Según el relato de las víctimas, el individuo las insultaba y en una ocasión las obligó a participar en una fiesta con miembros de la organización, que se desnudaron en presencia de los menores, y se arrojaron comida unos a otros a modo de diversión, siempre según la declaración de las mujeres, a la que el Govern da credibilidad.

El sujeto fue puesto en libertad con cargos el mismo día de la detención tras prestar declaración ante la Policía al disponer de domicilio conocido, no existir riesgo de fuga, ni de destrucción de pruebas, y porque las mujeres ya habían sido recolocadas en otros pisos de acogida.