El Partido Popular propone que las tasas fiscales para el año 2011 se rebajen a los niveles de 2007, actualizadas con la revisión del IPC, y que se eliminen los nuevos impuestos anunciados por el Gobierno, como el que gravará el uso de bolsas de plástico o la subida del impuesto de matriculación para los vehículos de mayor cilindrada.

Ésa es en resumen la alternativa que inspira la enmienda a la totalidad que ha presentado la oposición a la Ley de Medidas Fiscales y de Contenido Financiero para 2011, la conocida como Ley de Acompañamiento.

El PP ha presentado enmienda a la totalidad, con texto alternativo, porque cree que la reforma fiscal planteada por el Ejecutivo va a tener un "efecto paralizante" en la economía real de Cantabria y dice que el aumento de la presión fiscal, unido al crecimiento de la deuda, va a hacer "muy difícil" la salida de la crisis.

El presidente de los 'populares' cántabros, Ignacio Diego, y el diputado regional Julio Bartolomé han presentado en rueda de prensa su alternativa que, en palabras de Bartolomé, es "infinitamente mejor" que la del Gobierno y ayudará en mayor medida a la creación de empleo y a la recuperación económica.

Es una alternativa pensada para la "Cantabria real", la de los 40.000 parados, comercios cerrados y pymes sin acceso a la financiación, frente a la "Cantabria virtual" que defiende el Gobierno, una Cantabria "sólo de papel y propaganda" en la que, al margen de algunas actuaciones adecuadas, la "inmensa mayoría es derroche".

Para Bartolomé, la reforma fiscal que plantea el Ejecutivo está orientada a "incrementar las cargas" a las familias y empresas cántabras, y eso "deprime" el consumo y la inversión y tiene un "efecto paralizante" sobre la economía.

Frente a ello, el PP propone equilibrar el presupuesto, no por la vía de la subida de impuestos, sino por la reducción del gasto de la propia administración, especialmente en las empresas públicas. En consecuencia, la enmienda a la totalidad del Partido Popular aboga por eliminar la reforma fiscal del Ejecutivo, en la que sólo ve "razonable" los cambios que afectan al IRPF.

El "motivo real",

La deuda

En opinión de Bartolomé, aunque se pretenda justificar por principios de "progresividad", de "justicia" social o de mantenimiento del Estado del Bienestar, "el motivo real" de esa reforma "es que el Gobierno se ve superado por la deuda" que ha acumulado en los últimos años, en especial en los dos últimos ejercicios.

Según dice, a 31 de septiembre de 2010 la deuda cántabra era de 772 millones de euros, lo que supone un aumento del 80 por ciento desde que empezó el año.

Pero además, las empresas públicas sumaban a finales de 2009 otros 224 millones de deuda, y a todo esto se añade la financiación estructurada, un sistema con el que el Gobierno "se ha gastado presupuestos futuros", ya que obligará a ir abonando alrededor de 254 millones de euros entre 2011 y 2015, a un ritmo de 50 ó 60 millones de euros anuales.

"Se llame deuda presupuestaria o extrapresupuestaria, son obligaciones que recaen sobre el Gobierno de Cantabria", ha incidido Bartolomé, que también ha remitido a las deudas con proveedores, por importe de 100 millones de euros.

A su juicio, si continúa la tendencia actual, sumadas todas estas partidas, a finales de 2011 la deuda se acercará a los 2.000 millones de euros, una "cifra asfixiante" para una comunidad que no llega a los 600.000 habitantes. Ésa es, desde su punto de vista, la "razón" de la reforma fiscal.

Sin embargo, Bartolomé ha advertido de que las subidas de impuestos no llevan siempre aparejado un aumento de la recaudación, sino que, por el contrario, pueden hacer que el sistema funcione "peor", porque surgen "mecanismos inhibidores". Y en el caso concreto de la reforma fiscal planteada por el Gobierno, cree que "va a deprimir la economía y el empleo".

El presupuesto de "un mal contable"

A la reforma fiscal se añade además un presupuesto que, en opinión de Ignacio Diego, no tiene "ningún tipo de dirección política" y parece obra de "un mal contable" que se ha limitado a "cuadrar las cifras" recurriendo para ello a una "brutal subida de impuestos" y a un "desproporcionado aumento de la deuda", pero sin aplicar "criterios de austeridad".

Además, según el líder del PP, se acompaña de un descenso de un tercio en las transferencias del Estado, de la obligación de devolver 450 millones de euros al Gobierno central por la "mala previsión" de José Luis Rodríguez Zapatero en las transferencias de la financiación autonómica, y del recorte de la inversión estatal en la región a lo largo de este año.

En este sentido, Diego ha criticado que hasta el 30 de septiembre de este año el Gobierno central ha invertido en Cantabria 31 millones de euros y ha recalcado que "nunca en la historia democrática ningún Gobierno había invertido menos" en la región.

Y para "acabar" de "agotar" la "capacidad de resurgimiento" de la economía cántabra, ha lamentado que el Gobierno regional ha rebajado la inversión en todos los sectores productivos. "Con un presupuesto como éste es imposible afrontar la crisis en condiciones adecuadas", ha concluido.

Consulta aquí más noticias de Cantabria.