Doctor Pedro Cavadas
El doctor Pedro Cavadas. JACOBO PAYÁ

El director de la Organización Nacional de Trasplantes, Rafael Matesanz, ha dicho este martes que el trasplante de cara "merece la pena", tras constatar la "satisfacción" que sienten las tres personas que han sido objeto de esta intervención en España, donde ya está prevista otra cuarta operación de este tipo.

El Ministerio de Sanidad autorizó este lunes al Hospital la Fe de Valencia a realizar el cuarto trasplante de cara en España, a cargo del equipo del doctor Pedro Cavadas, quien continúa esperando, desde el mes de mayo, que surja un donante adecuado para el primer trasplante del mundo de extremidades inferiores a un paciente que sufre una amputación bilateral por encima de las rodillas.

España lleva hasta ahora realizados tres transplantes de caraAsí lo ha anunciado este martes la titular de este departamento, Leire Pajín, en la inauguración del simposio "Últimas Fronteras en trasplante", organizado por la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) y la Fundación Ramón Areces.

Pajín ha informado de que la Comisión de Trasplantes del Consejo Interterritorial de Salud dio el lunes el preceptivo informe positivo para este nuevo trasplante del rostro, después de que hace poco más de un año Cavadas llevara a cabo el primero del mundo.

De los trece trasplantes de cara realizados hasta ahora, siete se han hecho en Francia, tres en España, dos en Estados Unidos y uno en China.

La opinión de los cirujanos

Los tres doctores que protagonizaron las operaciones realizadas en España -el mismo Cavadas, Tomás Gómez Cía y Joan Barret-, han constatado en una rueda de prensa que, pese a la medicación inmunosupresora que tendrán que tomar de por vida y los rechazos, los pacientes "evolucionan bien" y están "satisfechos" de tener un nuevo rostro.

Ninguno de los pacientes se arrepiente de haberse sometido a ese procesoLos expertos han recordado que debido a los graves riesgos para la salud que tiene asociada la implantación de una cara, muchos cirujanos se preguntaban si merecería la pena esta práctica a costa de un riesgo palpable para la supervivencia del paciente.

Para los afectados, este dilema no tiene sentido tras saber lo que es vivir día a día sin un rostro y, por ello, ninguno de ellos se arrepiente de haberse sometido a este proceso experimental y tampoco sufren dificultades psicológicas para aceptar su nueva imagen.

El doctor Joan-Peret Barret, del Hospital Valle de Hebrón de Barcelona, ha apuntado que la aceptación ha sido "muy rápida" e "instantánea", porque los afectados se ven "como un ser humano de nuevo".

No se trata de conseguir un récord sino de solventar problemas a pacientesEl cirujano Tomas Gómez, de Virgen del Rocío de Sevilla, ha indicado que cuando se plantean estas operaciones nuevas no se trata de ser "el primero" ni de conseguir "récords" sino de solventar problemas a pacientes que, de otra manera, "no tendrían ninguna solución".

En trasplantes de cara "la máquina de la verdad son los pacientes, no el médico ni el público en general, y son ellos los que dicen que les ha merecido la pena y mucho", ha matizado.

"Esto es lo que realmente tiene valor y ningún otro tipo de hazaña médica", ha apostillado el responsable de la ONT, quien ha dicho que a tres pacientes "se les ha mejorado la vida de una manera notable" al tiempo que se ha "abierto un camino" para otras muchas personas.

El primer transplante de piernas del mundo

En cuanto al trasplante de las piernas, Cavadas ha explicado que se realizará cuando exista un donante adecuado porque se ha reducido el nivel de riesgo "al máximo posible" para evitar problemas a un paciente sobre cuyo caso no hay antecedentes.

De no someterse a esta cirugía, el afectado pasaría el resto de su vida en una silla de ruedas porque sufre una amputación muy alta, a causa de un traumatismo, y no cuenta con posibilidades de prótesis.

Matesanz ha concluido que el futuro de los trasplantes se centra en el desarrollo de la terapia celular, la medicina regenerativa y la creación de órganos bioartificiales "a la carta", que permiten solventar la escasez de órganos y evitar el rechazo.