Diabetes infantil
Cartel de la campaña 'Conoce los síntomas de la diabetes'. FUNDACIÓN PARA LA DIABETES

Un simple análisis de glucosa en sangre puede detectar la diabetes. Hecho a tiempo, podrían evitarse diagnósticos tardíos en niños y, por tanto, complicaciones graves como la cetoacidosis: cuatro de cada diez menores de quince años llegan a esta situación por falta de insulina en el organismo.

Según un estudio de la Sociedad Española de Endocrinología Pediátrica, la presencia de la cetoacidosis o fracaso metabólico es mayor cuanto menor es el niño, de hecho el 69% de los menores de 2 años la padecen, el problema es que los síntomas son menos frecuentes y suelen ser más inespecíficos a esas edades.

El porcentaje baja al 51,7% cuando se trata de diagnósticos en niños menores de cinco años. Pero si no se trata de forma adecuada, esta complicación es la principal causa de muerte y de inestabilidad en niños con diabetes tipo 1.

Desconocimiento y olvido

Los síntomas de la diabetes son claros: sed intensa, necesidad de ir frecuentemente a orinar, pérdida de peso sin causa aparente, dolor abdominal o vómitos, cansancio e irritabilidad.

Existe un gran desconocimiento de los ciudadanos sobre la enfermedad y un olvido recurrente de los profesionales que deberían vigilar la detección de la enfermedad, según ha explicado la doctora Beatriz García Cuartero, del Hospital Severo Ochoa, en la presentación de la campaña Conoce los síntomas de la diabetes.

Más de 21.000 farmacias de toda España ayudarán a su divulgación con motivo de la celebración, el próximo 14 de noviembre, del Día Mundial de la Diabetes. En esta campaña, dirigida a padres, profesores y sanitarios, han colaborado la SEEPP, la Fundación para la Diabetes y el Consejo General de Colegios de Farmacéuticos.

Prueba de glucosa en sangre

Las cifras son preocupantes. La incidencia de la diabetes tipo 1 ha aumentado un 3,9%  en pacientes pediátricos menores de 15 años; en los de menos de cinco años lo ha hecho un 3,9%, un porcentaje que se prevé se va a duplicar en diez años.

La causa podría estar en algunas enfermedades de la madre, el descenso de la lactancia materna y el aumento de peso del niño en los dos primeros años de vida, aunque no hay resultados al respecto. Si hay complicaciones por falta de diagnóstico y tratamiento, además, los niños pueden llegar a la deshidratación e incluso al coma.

Los primeros síntomas pueden dar una pista, pero es preciso confirmarlos a través de la determinación de glucosa en sangre, mediante una punción en el pulpejo del dedo, una prueba sencilla que se realiza en cualquier centro de salud y en algunas farmacias. Si el nivel es elevado, se debe acudir urgentemente al médico.