El Informe de la Escuela de Organización Industrial (EOI) correspondiente a 2010 recoge que los indicadores de evolución del Sistema Andaluz de Innovación reflejan un comportamiento moderadamente positivo, según el documento presentado este miércoles en Sevilla por Antonio Sánchez, coordinador del informe, Francisco Velasco, director de EOI Sevilla, y Juan Martínez Barea, secretario general de Innovación de la Consejería de Economía, Innovación y Ciencia de la Junta de Andalucía.

El Informe EOI contiene dos tipos de informaciones, de un lado la determinación y el análisis de más de tres centenares de indicadores cuantitativos de evolución del Sistema Andaluz de Innovación, seleccionados a partir del análisis de los datos publicados al respecto por los organismos oficiales responsables de establecer estadísticas a nivel nacional (INE), andaluz (IEA), de la OCDE, y de la Unión Europea (Eurostat), de acuerdo con los conceptos básicos definidos y actualizados tanto en el Manual Frascati de la OCDE como en el Manual de Oslo. De otro lado, la consulta de un panel integrado por empresarios, investigadores de la Universidad y de centros públicos de investigación, responsables de organismos de interfaz (Parques Científicos y Tecnológicos, OTRI, Fundación Universidad Empresa, etc.), representantes de las Administraciones Públicas (en particular autonómicas) responsables de la planificación, la gestión y el fomento de la I+D+i, y representantes de organismos diversos relacionados con la I+D+i, tales como centros tecnológicos o sociedades de capital riesgo, que ejercen sus actividades profesionales en Andalucía y se reparten por todo el territorio andaluz.

El objetivo básico de esta consulta es poner en evidencia los principales problemas y tendencias del Sistema Andaluz de Innovación a partir de indicadores específicos.

"comportamiento positivo"

Los indicadores de evolución del Sistema Andaluz de Innovación reflejan un comportamiento moderadamente positivo, en un contexto nacional que estuvo marcado por una contención de los indicadores de avance de la I+D+i, que no ha sido suficiente para que la comunidad autónoma, a pesar de sus esfuerzos, mejore sus posiciones relativas. En términos cuantitativos, el gasto en I+D ha pasado del 0,65% en el año 2000, al 1,03% del PIB en el 2008 (con una tasa de variación interanual media para el período 2000-2008 del 5,92%), sin que con ello se llegue a producir una efectiva convergencia con el Estado, que ha visto aumentar su esfuerzo desde el 0,91 del 2000, al 1,35% del PIB en el 2008 (con una tasa de variación interanual media para el mismo período del 7,05%).

Entre los signos más destacados de ese comportamiento destaca, del lado positivo, la continuidad de un elevado nivel de gasto público en I+D (su aportación al conjunto del gasto público nacional es ya superior, 15,5 %, al peso del PIB andaluz con respecto al total nacional, 13,7 %) y, del lado negativo, la restricción del gasto en I+D en las empresas, especialmente significativo al ser ésta una debilidad tradicional del sistema andaluz de innovación.

Entre los procesos más inquietantes que se producen en el sistema cabe destacar la gran diferencia de comportamiento que muestran los indicadores de escolarización universitaria entre Andalucía y España, que siguen ampliando la brecha que ya los distanciaba en años pasados. Este indicador, expresivo de la calidad y cantidad de los recursos humanos andaluces para las próximas décadas, y por tanto de lo que será el futuro de la competitividad de la comunidad autónoma, sigue manteniendo severas diferencias respecto a España, en torno a los 8,3 puntos porcentuales, que aconsejan una especial atención por las instituciones públicas y por la sociedad en general. I+D

Como procesos positivos, el que la población ocupada en actividades de I+D sigue elevándose en Andalucía, y que el gasto por investigador se ha alineado con el español. El valor del Índice Sintético EOI Andalucía 2010 sobre Tendencias de Evolución del Sistema Andaluz de Innovación (1,009), es positivo, pero muy próximo a 1 (hay que recordar que un Índice igual a 1 expresaría una situación de mantenimiento, inferior a 1 un deterioro y superior a 1 implica una mejora de la situación). Es, sin embargo, el más bajo de toda la serie que comprende los Informes de Innovación de la EOI, y refleja la percepción negativa que existe a comienzos de 2010 sobre el comportamiento del Sistema de Innovación Andaluz.

Este menor valor, aun positivo, resulta de la percepción sobre la gravedad de los problemas que inciden en el Sistema Andaluz de Innovación, tras varios años en los que tales problemas se percibían en regresión; y de acentuarse la inquietud sobre el comportamiento de algunas tendencias con gran efecto en el Sistema Andaluz, en particular con las que configuran el comportamiento de las AAPP, que ha desempeñado el papel de tractor del sistema en los años pasados.

Cuatro problemas son considerados como "muy importantes" para el 80% de los panelistas: La escasa cultura de la cooperación de las empresas andaluzas entre sí, y entre estas, los centros de investigación de las universidades y las OPIS, que las universidades y los organismos públicos de investigación no conocen las necesidades tecnológicas de las empresas, la atomización, aislamiento, falsa cooperación y reducido tamaño empresarial para movilizar recursos y promover proyectos y actuaciones a favor de la innovación y, finalmente, la escasa dedicación de recursos financieros y humanos para la innovación de las empresas andaluzas.

En sentido contrario, el problema "presencia insuficiente de las políticas de apoyo a la I+D+i en las prioridades de la Junta de Andalucía", es el que menos panelistas han percibido como muy importante (22,2%, 8 puntos porcentuales menos que en el año anterior). El escenario tendencial resulta algo dispar en relación con el año anterior: crece la apreciación de deterioro en nueve de las catorce tendencias analizadas y se recupera la apreciación de las cinco restantes, en dos de ellas de forma clara.

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