Empezó el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, en la sesión de control al Gobierno, y le siguieron varios de sus compañeros en el grupo parlamentario que, en sus respectivas intervenciones, reclamaron al grupo mayoritario de la oposición, el PSdeG, "disculpas" al conselleiro de Medio Ambiente, Territorio e Infraestruturas, Agustín Hernández, por dudar de su honorabilidad y denunciarlo ante la Justicia.

Miguel Santalices, Antonio Rodríguez Miranda o Jaime Castiñeira fueron algunos de los diputados, trataran o no de asuntos relacionados con la cartera de Hernández, recordaron a la bancada socialista que faltaba por escuchar su "disculpa" por denunciar al conselleiro por haber autorizado una obra sin acabar, la variante de Lira —en Pontevedra— cuando era responsable del área de infraestructuras de la Diputación dirigida por Rafael Louzán.

El juez instructor de la causa, aunque todavía tiene que pronunciarse la Sala de lo Civil y lo Penal del TSXG, se manifestó en contra de procesar al conselleiro "al no apreciarse en su conducta indicios de criminal frente a los delitos que se le imputan", de falsedad en documento oficial, estafa y/o fraude a la administración pública, como pedían los socialistas en su querella.

"Todavía está imputado", evidenció el socialista Pablo López, responsable del área de infraestructuras, único diputado de su grupo que entró en esta cuestión durante toda la jornada. De hecho, cuando lo hizo, aprovechó la oportunidad de pronunciarse ante el propio conselleiro al que preguntaba.

"¿O ya sabe lo que va a decir la sala del tribunal, también mangonean en los tribunales de justicia?", cuestionó, retóricamente López Vidal, quien en sus dos primeros minutos empleados para esta cuestión se preguntó si la Xunta también irá "de rodillas a pedir perdón" a los afectados por la autovía de la Costa da Morte, que todavía está pendiente de adjudicarse por tercera vez.

No disculpas

Así las cosas, las disculpas de los socialistas no llegaron en la sesión plenaria que se celebró después de la visita, el sábado pasado, del Papa Benedicto XVI, que centró buena parte de las críticas de la oposición a lo largo de toda la sesión, por el gasto que supuso frente a otras políticas sociales que ven necesarias y por la renuncia de la Xunta a dar datos de participación.

De hecho, fue el propio conselleiro de Presidencia, Administracións Públicas e Xustiza, Alfonso Rueda, el que compareció este martes para hacer balance del evento papal. Eso sí, no dejó satisfecha a la oposición, que acusa al Gobierno autonómico de "arrodillar" el poder civil ante el eclesiástico.

Pese a las críticas de PSdeG y BNG, tanto el conselleiro como el presidente Alberto Núñez Feijóo se reafirmaron en su defensa de la visita y dieron por sentado que traerá beneficios a Galicia, proyectada "en el mundo entero" a través de una "espectacular" retransmisión de la TVG. De hecho, Feijóo zanjó su intervención en la sesión de control de este miércoles asegurando que le "gustaría" contar con un evento de este tipo "en cada legislatura".

Benedicto xvi

Entre los "croissants" comprados y no vendidos con los que se aprovisionaron panaderías para hacer frente a los "200.000 visitantes" esperados —según culpó el socialista José Manuel Lage Tuñas a la Xunta—, se coló una bufanda de 'Bienvenido Benedicto XVI', que, doblada en la primera bancada de los diputados populares, no distaba de una carpeta, de otra parlamentaria de ese grupo, que rezaba 'Censurado'.

En estas fechas en las que se aproxima la Navidad y, con ella, el sorteo de la Lotería, algún diputado aprovechó el transcurso del pleno para vender participaciones a sus compañeros e, incluso, a miembros de la oposición, pese a que en la tribuna son adversarios en la discusión sanitaria.

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