Los presuntos piratas Cabdullahi Cabduwily, alias 'Abdu Willy', y Raageggesey Hassan Aji, acusados de secuestrar el atunero español 'Alakrana' en 2009, han solicitado a la Audiencia Nacional la desclasificación de los documentos vinculados a un posible pago del rescate y han manifestado su intención de llamar como testigos a la ministra de Defensa Carme Chacón, al ex titular de Asuntos Exteriores Miguel Ángel Moratinos y al director del CNI Félix Sanz Roldán.

En el escrito de la defensa, los somalíes reclaman que el jefe del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) aclare si se pagó un rescate por la liberación del atunero, que permaneció 47 días retenido en aguas de Somalia hasta que fue puesto en libertad el pasado 17 de noviembre, y, en este caso, bajo qué precio y condiciones se efectuó.

La defensa también prevé llamar a la prueba testifical al embajador de España en Kenia, Nicolás Martín; el capitán de la fragata Canarias, Ignacio Frutos; el capitán, el oficial del buque y el patrón del 'Alakrana' junto con varios médicos forenses.

El abogado de 'Abdu Willy' y de Raageggesey Hassan Adji destaca que los hechos deben ser calificados como un delito de piratería y recuerda que en el momento en que se cometieron el Código Penal no contemplaba este ilícito, que será incluido tras su reforma con una pena de diez a quince años de prisión.

Con la inminente entrada en vigor del nuevo Código Penal el próximo diciembre, el letrado señala que sería el delito de piratería por el que cabría juzgar a los somalíes, en contra de la petición del Ministerio Fiscal que les imputa 36 delitos de detención ilegal, robo con violencia y uso de armas. A este respecto, la defensa alega que los procesados no iban armados en el momento en que fueron capturados.

En todo caso, propone que se aplique a los representados la eximente del miedo insuperable al considerar que actuaron coaccionados por un grupo "especialmente peligroso" que "en cierta medida" sustituía al poder estatal y amenazaba con "severos castigos" a los somalíes que no obedecieran sus mandatos.

"Mis patrocinados fueron ordenados por la fuerza presuntamente a participar en los actos de piratería, y una vez utilizado su buque fueron prácticamente arrojados en el mar (...). Son víctimas en la presente causa de los mismos que han pirateado al buque 'Alakrana'", alega.

Armador poco prevenido

Asimismo, considera que existe responsabilidad civil de la empresa aseguradora del buque y añade que la empresa armadora conocía "la situación político-social en Somalia —no olvidemos el caso del buque 'Playa de Bakio'—". "De cierta forma, la responsabilidad del armador es palpable o, en su caso, del capitán y, porque no, de los propio marineros que conocían los puertos desde los que operan los piratas", indica.

A su entender, el armador tiene "cierta culpa" y debe ser más proclive a contar con un seguro de riesgo teniendo en cuenta la zona peligrosa en la que faena el buque. "Los armadores del buque Alakrana no han tenido ninguna precaución, o en su caso, el buque no estaba preparado para enfrentarse a situaciones 'adversas' ya de antemano conocidas", remarca.

Atribuye el afloramiento de la piratería a la "desaparición del poder estatal" sustituido por "la ley del más fuerte" y "la voluntad de los señores de la guerra o en su caso anarquía". Y explica que Somalia se encuentra en "una situación prehobbesiana, en la que la vida del hombre se vuelve desagradable, brutal y corta" que sufre también la "sobre explotación pesquera" practicada "de cierta forma" por el 'Alakrana'.

Tasa de "faena"

En este contexto, cree que los piratas —"presuntos guarda costas" no actúan bajo intereses puramente lucrativos, sino más bien políticos, argumentando que como los pesqueros les roban la riqueza tienen derecho a cobrar "un canon o una tasa de faena o de paso".

El letrado solicita a la Audiencia Nacional que sus clientes sean enviados a Kenia para ser juzgados de acuerdo a la normativa de la Unión Europea y agrega que uno de ellos fue víctima de un delito de lesiones como consecuencia del disparo en el momento en que fue capturado.

Por su parte, el Ministerio Fiscal pide 220 años de prisión por 36 delitos de detención ilegal —pide 6 años por cada uno— y robo con violencia y uso de armas (4 años), según el escrito provisional de acusación presentado ante la Sección Cuarta de la Sala de lo Penal, que se encargará de juzgar estos hechos.

La Fiscalía no ha acusado finalmente a los dos piratas del delitos de asociación ilícita como habían solicitado el jefe de máquinas del 'Alakrana', Victor Bilbao, y los marineros Andoni Gotxi, Gaizka Iturbe y Francisco Veladez, durante la fase de instrucción.

La consideración de los piratas como miembros de una banda organizada hubiera abierto la puerta a que fueran condenados por delitos de terrorismo, lo que, según fuentes jurídicas, hubiera permitido que los secuestrados pudieran percibir pagos por su condición de víctimas.

El juez Santiago Pedraz concluyó el pasado 19 de julio la investigación del secuestro y mantuvo como procesados a los dos presuntos piratas que fueron detenidos dos días después de que el pesquero español fuera capturado.

Además, el juez decano de la Audiencia Nacional cerró la causa que abrió para investigar el supuesto pago del rescate al considerar que no existía ningún indicio que permitiera averiguar quién participó en las negociaciones para la liberación.

Fiscalía pide 220

Años de prisión

La Fiscalía recuerda en su escrito que el 'Alakrana' fue secuestrado en aguas del Océano Índico el 2 de octubre de 2009 "mediante el uso de la fuerza y la intimidación por parte de un grupo muy numeroso de personas procedentes de la costa de Somalia" con la intención de obtener un rescate del armador del barco a cambio de la liberación de los pescadores.

Con 36 personas, 16 de ellas de nacionalidad española y el resto extracomunitarias, en su interior, el barco en manos de los piratas se dirigió a un puerto considerado seguro para iniciar desde allí las negociaciones para el rescate.

El Ministerio Fiscal destaca que tanto 'Abdu Willy' como Raageggesey Hassan Adji se encontraron entre el grupo de asaltantes y recuerda que fueron detenidos por efectivos de la Fuerza de Actuación Atalanta cuando abandonaban el 'Alakrana' en un esquife.

Tras el arresto, durante el cual Raageggesey Hassan Adji mostró resistencia y fue levemente herido por disparos de advertencia de los militares, se localizaron en la pequeña embarcación 16 bidones de combustibles y efectos robados del atunero como teléfonos móviles de la tripulación y una navaja de Albacete.

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