El arzobispo de Santiago, monseñor Julián Barrio, ha asegurado este miércoles que el Papa Benedicto XVI hacía referencia en sus palabras antes y durante la visita a Galicia a la necesidad de "reforzar el diálogo entre fe y laicidad" y ha rechazado que buscase "generar un desencuentro".

En una entrevista concedida a Europa Press, monseñor Barrio ha asegurado haber "leído atentamente" las declaraciones del Santo Padre durante el vuelo que lo traía a Galicia el pasado día 6, en las que criticaba el "laicismo" y el "anticlericalismo" existente en España y lo comparaba al de la segunda República.

"Yo creo que el Papa nos hacía una llamada a reforzar el diálogo entre fe y laicidad. El Papa lo que quería era avivar esa preocupación de puente y nunca generar o causar un desencuentro", ha señalado Barrio Barrio, al tiempo que ha recordado que el Sumo Pontífice ha reclamado durante su visita a Santiago que "sobre todo la Iglesia tenga esa preocupación constante por defender la dignidad de la persona humana y defender los criterios de la antropología cristiana".

En esta línea, el arzobispo de Santiago ha visto tras las palabras de Benedicto XVI una llamada a "recuperar esos valores sociales, humanos, espirituales y religiosos" que "forman parte de la construcción del proyecto del hombre".

Perder las raíces

Asimismo, monseñor Barrio ha resaltado la petición de "evangelización" hecha por el Santo Padre, que "no ignora lo que ha sido la historia de la Iglesia en España y esa serie de Santos e instituciones al servicio de la caridad" que ha dado.

"El Papa nos quiere y nosotros queremos también al Papa —en referencia a los españoles—. Lo que quiere es que nosotros no perdamos nuestras raíces y nuestra identidad y que en todo momento sepamos dar razón de nuestra fe", ha resaltado el arzobispo.

En este sentido, la "bocanada de aire fresco" para el Xacobeo que ha supuesto su visita, se ha cargado para Barrio de mensajes "muy profundos" como el referido a Europa, a la que ha reclamado que "se abra a Dios" y ha recordado que "Dios no es enemigo del hombre ni de la libertad". FIELES

En declaraciones a Europa Press, monseñor Julián Barrio ha admitido que el número de fieles que finalmente se desplazaron a Santiago el día 6 fue menor que el esperado. "La verdad, que podrían haber sido más es algo evidente", ha señalado el arzobispo, aunque ha precisado que en el recorrido del Papamóvil desde Lavacolla hasta la Catedral "había gente, en unos sitios más y en otros sitios menos".

"¿Que podría haber venido más gente? pues si", ha subrayado Julián Barrio, que ha quitado importancia a este hecho y ha asegurado no tener datos precisos sobre la asistencia, si no únicamente sobre la presencia de mucha gente en las plazas de Obradoiro y Quintana.

Entre los motivos de la poca afluencia de fieles, el arzobispo de Santiago ha considerado que "mucha gente optó por seguir" la visita a través de la televisión, a sabiendas de que "no podía entrar en la Praza do Obradoiro ni en la Quintana, donde más directamente se podía ver al Papa", al tiempo que ha recordado que las circunstancias meteorológicas también pudieron influir.

Aunque ha ratificado que, para el, "los objetivos pastorales eran lo primero", Julián Barrio ha informado de que está recibiendo cartas de personas lamentándose por no haber podido asistir a la cita así como misivas felicitándole por la buena organización.

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