Muchas de las madres que este jueves acompañaban a sus hijos en la entrada principal del Colegio Ortega y Gasset de Almendralejo (Badajoz) han criticado la retirada de los crucifijos de dos aulas, medida que consideran "exagerada" y "patética" porque "no se respeta, en absoluto, la religión".

En cambio, otros progenitores, en declaraciones a Europa Press Televisión, consideran que es un asunto que no les incumbe puesto que les "da igual", mientras que otros aseguran "no tener ni voz ni voto" en esta polémica y los menos se decantan por "respetar" la decisión de los dos padres que pidieron la retirada han logrado su propósito.

Así lo ha confirmado la jefe de estudios de este colegio, Ana Isabel Cortés, al precisar que el pasado 6 de septiembre se procedió a "la retirada inmediata" de estos símbolos tras haber recibido ese mismo día un escrito firmado por la Delegación Provincial de Educación en Badajoz que instaba, ha explicado, a desalojar "los dos crucifijos de las aulas de esos alumnos" y a retirar otras "imágenes religiosas de los espacios comunes".

Vara insta a no polemizar

Por su parte, el presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, ha apuntado, en un encuentro con la prensa con motivo de una exposición arqueológica en Mérida, que hay que abordar este tema desde "la normalidad" y que se debe de "solucionar" desde "el diálogo" en los centros educativos.

"No puede ser un problema que resolvamos tirándonos el crucifijo a la cabeza y utilizándolo para enfrentar a unos y a otros, sino todo lo contrario, las cosas se resuelven con normalidad y con sentido común" desde "la normalidad", aseveró el dirigente extremeño.

Asimismo, Vara ha recordado que España es un país con una realidad "compleja" puesto que tal y como "está constituido en la Constitución es un país aconfesional" pero "al mismo tiempo", según apostilló "el 80 por ciento" de la gente a la que se pregunta se confiesa "cristiana, más o menos practicantes".

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