El Instituto Canario de Investigaciones Agrarias (ICIA), colabora con el Cabildo de Tenerife, la Asociación Nacional de Criadores de la Raza Caprina Tinerfeña (ACRICATI) y la Asociación Canaria de Arrastre, Fomento y Crianza de Ganado Basto y Nacional de Criadores de Ganado Vacuno Selecto de la Raza Bovina Canaria (ACA) en un programa de mejora genética y conservación de las razas Caprina Tinerfeña y Bovina Canaria.

Este proyecto prevé la creación de un laboratorio de reproducción y un banco de germoplasma de estas razas con el fin de mejorar su manejo reproductivo y poner a disposición de los ganaderos de las Islas una metodología que favorezca el control sanitario, incremente la rentabilidad de las explotaciones y permita el desarrollo de técnicas de conservación y mejora genética con un menor coste, según ha informado en un comunicado.

Con este objetivo, se procederá a la obtención de dosis seminales congeladas o en fresco del ganado, que constituirán un nuevo banco de semen de la cabra tinerfeña y servirán para ampliar el registro actual de la raza bovina. Posteriormente estas muestras de semen se aplicarán, mediante técnicas de inseminación artificial, en animales de granjas seleccionadas por ACA y ACRICATI.

El estudio se desarrollará en las instalaciones de la Unidad de Producción Animal, Pastos y Forrajes del ICIA con alojamientos para los sementales, zona de cuarentena y un nuevo laboratorio de reproducción, ubicadas en Tejina (La Laguna) y en la finca El Helecho en el municipio de Arico, gestionada por el Cabildo y destinada al alojamiento de sementales, y la recogida de semen bovino.

La Raza de Cabra Tinerfeña está compuesta por dos variedades, la Tinerfeña Norte- adaptada a zonas húmedas, de pelo largo, coloración oscura, tamaño grande y constitución fuerte- y la Tinerfeña Sur-adaptada a zonas áridas, más pequeña y ligera que la anterior, de pelaje corto y polícromo-, distribuidas por las zonas de la Isla, de las que toma su nombre. Ambas producen leche de gran calidad.

Las vacas de la raza canaria se destinaban antiguamente al trabajo en el campo, la producción de carne y de leche. En la actualidad, si bien existen individuos de buena producción lechera, la mayoría se dedican a su uso en actividades agrarias, incluido el arrastre, o a carne. La coloración más habitual es la rubia, en sus diferentes tonalidades, pudiendo alcanzar los machos un gran tamaño.