Conflicto del Sáhara
Imagen del desmantelamiento del campamento de 'Gdaim Izik'. EFE

El Frente Polisario ha asegurado este miércoles que la cifra de muertos por el desmantelamiento el lunes del campamento de protesta saharaui a las afueras de El Aaiún asciende ya a 19 y ha denunciado que la capital del Sáhara Occidental vive una "situación de terror" en la que los agentes marroquíes abandonan los cadáveres en las calles para sembrar el pánico entre la población. Mientras, el Gobierno marroquí ha elevado a 163 personas el número de detenidos por los disturbios.

Están apareciendo varios cadáveres, algunos de ellos de niños El ministro saharaui de Exteriores, Mohamed Uld Salek, afirma también que en los barrios con mayor presencia saharaui de la ciudad "están apareciendo cuerpos degollados y cadáveres con impactos de bala, algunos de ellos de niños" a los que "resulta muy difícil identificar".

"La televisión marroquí muestra imágenes aparentemente en calma de las zonas de colonos, pero en los barrios saharauis los marroquíes matan a la gente y la dejan tirada en la calles, es algo auténticamente terrorífico que recuerda a lo que hizo (Augusto) Pinochet en Chile", dijo el ministro. Uld Salek aseguró además que "los militares y policías marroquíes queman cualquier coche saharaui que encuentran a su paso para despojarles de su medio de transporte, especialmente los antiguos Land Rover, todo un símbolo que sustituyó al camello de los nómadas".

Por otra parte, el delegado del Frente Polisario en Andalucía, Abidin Bucharaya, ha advertido de que el Gobierno marroquí está induciendo a los colonos marroquíes a que participen en una "batalla" contra los saharauis, por lo que, a su juicio, se corre el riesgo de que en las "próximas horas" el Sáhara se sumerja en una "guerra civil" entre marroquíes y saharauis.

El papel de España

Mientras, el representante de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) y del Frente Polisario ante la ONU, Amhed Bujari, ha lamentado que el Gobierno español haya optado por "echar agua al fuego provocado por Marruecos" tras el reciente asalto militar y policial en El Aaiún.

Estas manifestaciones se producen después de que el ministro de la Presidencia, Ramón Jáuregui, evitara en el Congreso condenar el asalto marroquí al campamento. Jáuregui ha asegurado que España "ha conseguido" que los hechos de El Aaiún, que calificó de "lamentables", "sean debidamente investigados" y ha confiado en que esto se desarrolle "con eficacia y garantías".