La Federación de Asociaciones Empresariales de la Distribución y el Comercio de Cantabria (FEDISCOM) está en desacuerdo con la implantación, a partir de 1 de enero de 2011, de un gravamen, a cargo del consumidor, por importe de 0,05 euros por cada bolsa de plástico no reutilizable que se consuma en cualquier establecimiento comercial.

En un comunicado, la federación ha explicado que una de las razones por las que se opone al citado gravamen es que se hace recaer en el sector comercial cántabro la obligación de recaudar un tributo de ámbito autonómico, "cargando al sector comercial con nuevas obligaciones de índole administrativa" y obligándole a modificar y adaptar los sistemas informáticos de contabilidad y facturación ahora vigentes.

Además, sostiene que al encomendarse su recaudación al sector comercial, el consumidor final identificará al comerciante con el responsable del aumento de precio de la cesta de la compra, "haciéndole destinatario, por tanto, de cuantas quejas y objeciones merezca al consumidor tal medida".

FEDISCOM tampoco comprende la "oportunidad" de la implantación de este tributo en un momento en que las organizaciones y entidades empresariales ya han asumido la obligación de reducir el número de bolsas de un solo uso como recoge el PNIR, que contempla la reducción de las mismas en un 50% a partir de 2010, a lo que se añade que el sector comercial es "de los más afectados" por la crisis actual, con una disminución "muy importante" del consumo y la demanda.

Por todo ello, la federación opina que la medida tiene "más un carácter eminentemente recaudatorio que el de salvaguarda del medio ambiente que se utiliza como justificación de la misma", por lo que solicita la retirada del proyecto.

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