El Ayuntamiento de Palma ha iniciado el expediente de ruina del estadio Lluís Sitjar debido a su "creciente riesgo de seguridad y salubridad" derivados su "degradada situación" y ha calculado que los costes de la demolición, que deberán ser asumidos por sus propietarios, ascenderán a cerca de 1,7 millones de euros.

La alcaldesa de Palma, Aina Calvo, y la regidora de Urbanismo, Yolanda Garví, han revelado que el decreto de inicio del expediente fue firmado este martes, de manera que ahora este procedimiento será comunicado a los "muchos propietarios", quienes tendrán un plazo de diez días para alegar y presentar los documentos que consideren para defender sus derechos.

Tras las alegaciones, el consistorio realizará un dictamen pericial definitivo y adoptará una orden de ejecución para los propietarios. No obstante, en el caso de que los propietarios no ejecuten la demolición en el plazo que este dictamen estipule, el Ayuntamiento la podrá realizar de manera subsidiaria, aunque con cargo a los titulares del estadio.

Durante la rueda de prensa, Calvo ha destacado que la intención del consistorio palmesano es continuar con la denominada Falca Verda, así como de dotar a esta zona de un equipamiento deportivo. "Para nosotros es fundamental tener un uso público y evitar la especial", ha afirmado la primer edil.

La decisión de iniciar el expediente de ruina se ha iniciado a raíz de un informe elaborado por los técnicos del Ayuntamiento el pasado mes de octubre a consecuencia de varias denuncias ante el riesgo de seguridad y salubridad que presentaba el edificio. Según el informe, el coste de reparar el estadio sería superior en un 50 por ciento al valor actual de la edificación y, por ello, el Lluís Sitjar cumple los requisitos de ruina económica desde el punto de vista técnico. (

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