El humor irreverente de un artista incansable
Autorretrato de Entrialgo. Foto
Su éxito es el resultado de largos años de trabajo: ha publicado historietas en El País, Diario 16 y en numerosas revistas, desde Playboy hasta TMEO, pasando por Makoki, El Víbora y El Jueves, donde actualmente firma sus inconfundibles y coloridas páginas.
Lo primero que sorprende al entrar en su casa es una enorme estantería llena de dosificadores de caramelos Pez. A pesar de que el resto de la estancia es lo más parecido a un museo de cultura popular –con miles de cómics, discos y merchandising diverso–, él se autodefine como acumulador, más que coleccionista. El muestrario de curiosidades no para de crecer. «Todo el mundo colabora con algo», explica Mauro. Entrialgo

Tiempo para todo  

Hablar de Mauro Entrialgo sólo como dibujante de cómic sería quedarse corto. Ha escrito guiones para cine, televisión y teatro (Paramount Comedy, Gente Pez, Herminio y Miguelito), tiene un grupo de música (Esteban Light) y ha hecho incursiones en diversas disciplinas artísticas, como el diseño gráfico –creó el cartel del primer Festimad–, la animación o el videoarte. ¿De dónde saca el tiempo? «De la noche –responde Entrialgo–, cuando las horas duran exactamente 60 minutos».

«Hay quien se avergüenza de llevar un cómic bajo el brazo»

1¿Cómo es un día en su vida? Me levanto a mediodía, como, dedico toda la tarde a hacer recados y después de cenar me pongo a dibujar hasta las 6 de la mañana.

2 Ha hecho de todo, ¿qué le queda por hacer? En realidad, hago lo mismo
en diferentes medios, que es contar historias. Me gustaría hacer radio.

3 Defina su estilo. Trato de que sea claro, que se entienda, para no aburrir.

4 ¿Es este un mundo de freaks? En general, no, pero un sector de los que consumen cómics en este país, sí. Es absurdo que haya gente a la que le siga dando vergüenza llevar uno bajo el brazo, porque se considera un producto inferior.

5 Su cómic preferido de 2005. Mantecatos, de Manel Fontdevila.